•   TEGUCIGALPA / AFP  |
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El Congreso hondureño ratificó una reforma a la Constitución, que incorpora los mecanismos de consulta popular de plebiscito y referéndum, el mismo cambio que impulsaba el ex presidente Manuel Zelaya y que condujo a su derrocamiento en junio de 2009.


Tras decidir la reforma con 104 votos a favor, 11 en contra y una abstención, los diputados declararon que queda “ratificado constitucionalmente” el artículo del plebiscito y referéndum, que había sido aprobado en una primera instancia el 11 de enero, durante la legislatura anual anterior.


“Esta es la lucha por una democracia real y participativa. No hay que tenerle miedo a la democracia y hay que decírselo a todos los sectores, lo que tenemos que hacer los hondureños es participar en las consultas para lograr los cambios”, dijo el diputado Augusto Cruz, de la Democracia Cristiana (DC).


La reforma del artículo 5 de la Constitución que fue aprobada el pasado 11 de enero, pero requería la ratificación para su entrada en vigencia, abre la posibilidad de que a través de una consulta popular se puedan eliminar los llamados artículos “pétreos” de la Constitución que impiden la reelección presidencial.

Eran artículos “inmodificables”

Esos artículos se consideraban “inmodificables”, pues la propia Constitución establece que la sola insinuación de modificarlos constituye delito de traición a la patria.


El intento de convocar a una consulta popular para instalar una Asamblea Constituyente que habilitara la reelección presidencial, provocó el derrocamiento de Zelaya el 28 de junio de 2009 y el inicio de juicios políticos en su contra, actualmente sobreseídos por una amnistía.


No obstante, el ex mandatario está acusado de presuntos actos de corrupción, por lo cual no ha regresado de su exilio en República Dominicana.


Zelaya fue derrocado por los militares en connivencia con los jerarcas de los demás poderes del Estado, los empresarios, las iglesias y otros sectores influyentes que lo acusaron de traición a la patria, entre otros delitos, precisamente por proponer esa consulta.


El actual presidente Porfirio Lobo -que asumió la presidencia el 27 de enero de 2010 tras ganar las elecciones de noviembre de 2009, desarrolladas en plena crisis por el golpe de Estado-, impulsor de la reforma, logró lo que Zelaya no pudo y le costó el puesto.


Con esta reforma Honduras pasará “de la democracia representativa a la democracia participativa”, argumentó el mandatario.


Según los sectores que derrocaron a Zelaya, el ex Presidente pretendía quedarse en el poder para implantar un modelo afín al “socialismo del siglo XXI” que promueve el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.