•   Washington  |
  •  |
  •  |
  • EFE

El mandatario de Estados Unidos, Barack Obama, declaró hoy que el "baño de sangre" y el "sufrimiento" en Libia son "inaceptables" y deben terminar inmediatamente e informó que dio instrucciones a sus asesores para que preparen todas las opciones para hacer frente a la situación en el país norteafricano.

El presidente estadounidense, en una declaración en el Vestíbulo de la Casa Blanca -la primera que efectuó sobre la situación en Libia- indicó que las opciones ante la situación en Libia incluyen tanto medidas unilaterales como las tomadas en coordinación con otros socios internacionales.

En este sentido, agregó, ordenó a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, que se desplace a Ginebra el lunes próximo para participar en las conversaciones de ministros de Exteriores sobre la violencia en Libia.

Además, otro enviado visitará a los aliados de EU en Europa para mantener consultas acerca de la crisis y estudiar "toda la gama de opciones". En una situación "tan volátil como ésta", agregó, es imprescindible que "los países de todo el mundo se expresen con una sola voz".


Seguridad Nacional de Casa Blanca trabaja 24 horas al día  por crisis en Libia

El equipo de Seguridad Nacional en la Casa Blanca, añadió, ha trabajado "las 24 horas al día" para abordar la crisis en Libia, donde el régimen de Muamar el Gadafi comienza a tambalearse tras perder el control de la zona oriental del país, mientras se disparan las cifras de muertos por la represión a las revueltas.

Los ataques del Gobierno libio contra su población, aseguró, "violan no sólo las leyes, sino el sentido de la decencia más común".

En su declaración, Obama expresó el apoyo de su Gobierno a los derechos humanos, como la libertad de expresión, que consideró que "son innegociables" y "deben respetarse en todos y cada país".


Rendición de cuentas por "fracaso"

El Gobierno libio, aseguró, tendrá que rendir cuentas por su "fracaso" a la hora de cumplir los estándares internacionales. "No se trata simplemente de una preocupación nuestra. El mundo entero está pendiente", declaró el presidente estadounidense.

La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) elevó hoy el número de muertos en Libia hasta los 640, más del doble de los reconocidos oficialmente, aunque de forma paralela el miembro libio de la Corte Penal Internacional (CPI) Sayed al Shanuka llegó a hablar desde París de más de 10.000.