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La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, condenó hoy el asesinato en Pakistán del ministro de Minorías, Shahbaz Bhatti, el único cristiano en el actual Ejecutivo del país, y pidió que se reforme la ley antiblasfemia.
       
Pillay recordó que el ministro es la segunda figura de alto rango asesinada en Pakistán desde que comenzó el año, tras el gobernador de la provincia de Punjab, Salman Tasser, aparentemente por su oposición a las leyes sobre la blasfemia.
       
Subrayó que "estos asesinatos son una tragedia para Pakistán y para aquellos que quieren un futuro para el país centrado en los derechos humanos". "Espero que el Gobierno de Pakistán no sólo castigue a los culpables, sino que también reflexione sobre qué más puede hacer para afrontar de manera efectiva el extremismo que está envenenando a la sociedad", agregó.
       
Pillay dijo igualmente que estos dos asesinatos son un síntoma de la persistente violencia que existe en Pakistán contra las minorías religiosas y de la falta de protección de sus lugares de culto.
       
Por ello, pidió al Ejecutivo que declare una moratoria en la aplicación de las leyes sobre la blasfemia y que cree una comisión imparcial de expertos para revisarlas. "Insto al Gobierno de Pakistán a hacer honor a la postura valiente de Bhatti y de Tasser apoyando su posición acerca de las leyes antiblasfemia", señaló. Indicó que "hacer otra cosa sólo animará a otros actos de
violencia similares".
       
El ministro paquistaní de Minoría fue asesinado hoy cuando hombres armados atacaron su coche, y el gobernador del Punjab murió el 4 de enero en Islamabad a manos de uno de sus guardaespaldas, debido a su oposición a la ley antiblasfemia y en concreto por sus llamamientos a que fuera perdonada una mujer cristiana, Asia Bibi, condenada a muerte en virtud de esa legislación.
       
Pillay también pidió a todos los paquistaníes que condenen el último asesinato, tras señalar que está espantada por el hecho de que algunos líderes políticos y religiosos, así como expertos legales y comentaristas de los medios, aceptaran o incluso saludaran el asesinato de Salman Tasser en enero.
       
La alta comisionada también expresó su alarma por el hecho de que desde octubre de 2010 se hayan registrado más de 50 casos de asesinatos extrajudiciales, secuestros o desapariciones de líderes de minorías, activistas políticos, jueces, abogados y periodistas.
EFE