•   MONTEVIDEO  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Las filtraciones de Wikileaks sobre cables diplomáticos estadounidenses se extendieron en los últimos días por más países de Latinoamérica, con revelaciones que van desde presuntos tráficos de armas hasta opiniones curiosas sobre ex presidentes de la región.

El País de Uruguay y La Nación de Costa Rica se sumaron a Página 12 de Argentina, El Espectador de Colombia, El Comercio de Perú, La Jornada de México y el Centro de Investigaciones e información periodística (CIPER) de Chile en la difusión de cables secretos intercambiados por las embajadas estadounidenses en Latinoamérica y el Departamento de Estado de Estados Unidos.

Este jueves fue el turno de El País de Uruguay, que afirmó que Estados Unidos estudió en 2007 la posibilidad de que estuviera abriéndose en Uruguay "una ruta de prueba para traficar armas", como parte de una triangulación secreta entre Venezuela e Irán. El periódico afirmó además que la embajada de Estados Unidos en Montevideo tuvo bajo la lupa a Jorge Vázquez, actual viceministro del Interior y hermano del entonces presidente Tabaré Vázquez (2005-2010), ante la posibilidad de que hubiera estado "almacenando armas en secreto" para "prevenir la posibilidad de un golpe" contra el primer gobierno de izquierda del país.

Desde el gobierno, el propio Vázquez salió el jueves al cruce de las afirmaciones indicando que la información "es un enorme disparate" y "una gran fantasía". Según el diario, entre los más de 250.000 cables filtrados por Wikileaks en noviembre pasado hay 345 informes diplomáticos emitidos desde la embajada estadounidense en Montevideo.

Turno de La Nación
El martes, el costarricense La Nación reveló que según cables estadounidenses Costa Rica tiene una "democracia disfuncional", en el inicio de la publicación de más de 800 cables estadounidenses.

Pocos días antes fue El Comercio de Perú el que indicó que -según cables diplomáticos de la embajada de Lima- la unidad de investigación financiera de Perú detectó en 2009 "a un elemento" de la organización Al Qaida realizando transferencias de dinero en Perú con destino a la India.

Página 12 reveló que Estados Unidos presionó al fiscal que investiga la voladura en 1994 de la mutual judía AMIA en Buenos Aires, para que abandonara la pesquisa sobre sospechosos de desviar la causa, entre ellos el ex presidente argentino Carlos Menem (1989-99).

Los cuatro diarios de Perú, Colombia, Argentina y México recibieron unos 20.000 cables diplomáticos estadounidenses. En Chile, en tanto, Wikileaks entregó unos 1.600 cables al privado Centro de Investigaciones e información periodística (CIPER).

Obsesión de EU por comunidad musulmana en Chile

Entre las notas publicadas por CIPER, una se refiere a la obsesión de Estados Unidos sobre la comunidad musulmana en Chile, donde se señala que en el país hay grupos que financian organizaciones extremistas, al tiempo que otro cable revela una curiosa visión sobre la ex presidenta Michelle Bachelet, al comparar su socialismo con un bife bleue (en francés), es decir, cocido por fuera pero crudo por dentro.

En otros países, como Bolivia, Ecuador y Venezuela, los diarios locales aún no han informado sobre acuerdos con Wikileaks para la difusión de los documentos.

En Brasil, en tanto, un responsable por el dossier WikiLeaks en el diario Folha de Sao Paulo explicó a la AFP que el diario tuvo la "prioridad" en la divulgación de los cables mediante un acuerdo del periódico con la propia WikiLeaks al inicio del escándalo. Pero ese acuerdo se terminó y según el responsable, WikiLeaks ya no tiene convenios de ese tipo con ningún periódico brasileño.

Por su parte, el director de contenido del diario O Estado de Sao Paulo, Ricardo Gandour, declaró que iniciaron una conversación con Wikileaks pero no llegaron a un acuerdo. Estimó además que "a lo largo del tiempo no se tornó necesario" un trato, ya que fueron informando sobre lo que salía en la prensa internacional. "Buscamos analizar y no la revelación por la revelación. Y sí por el contexto por la relevancia. Hay muchos de los cables y documentos revelados que eran apenas confirmaciones obvias de cosas que ya eran noticias hace mucho tiempo. Y muchos se tornaron repetitivos", opinó Gandour.