•   WASHINGTON / AFP  |
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Los presidentes Barack Obama y Felipe Calderón, anunciaron ayer jueves el desbloqueo de un programa que permite el paso experimental de camiones mexicanos a Estados Unidos, y reafirmaron su compromiso en la lucha contra el crimen organizado.


La quinta reunión entre ambos mandatarios, se saldó con elogios mutuos tras semanas de cierta tensión diplomática, entre otras causas por la muerte de un agente norteamericano en México el pasado 15 de febrero.


Calderón se mostró dispuesto a estudiar “alternativas” para incrementar la seguridad de los agentes estadounidenses en México, pero reconoció que debe consultar con su Congreso, lo mismo que debe hacer Obama con el desbloqueo del programa experimental para los camioneros.


El presidente Obama prometió más recursos para atajar el flujo de armas hacia su vecino del Sur, y ambos reiteraron su esperanza de que algún día se apruebe una reforma migratoria integral en Estados Unidos.


“Estoy especialmente complacido en anunciar que (…) finalmente hallamos una vía para resolver la disputa sobre los camiones entre nuestros países”, dijo Obama en rueda de prensa junto a Calderón.

Reforzar segurida en El Paso
El mandatario estadounidense dijo que consultará con el Congreso para concretar un acuerdo con México que “refuerce la seguridad del paso de los camiones, levante los aranceles (mexicanos) de varios miles de millones de dólares a productos estadounidenses y cree empleo en ambos lados de la frontera”.
“México suspenderá en fases las represalias impuestas en materia de aranceles, y las dará por terminadas conforme avance la liberalización de transporte y carga”, dijo por su parte Calderón.


El Congreso estadounidense canceló en marzo de 2009, tras dos años de vigencia, un programa piloto para el ingreso de camiones mexicanos.
En represalia, México impuso poco después de la decisión aranceles a 89 productos estadounidenses, y luego lo elevó a 99 productos. El comercio de esos productos representa más de 2,600 millones de dólares al año.
El Congreso estadounidense tiene sin embargo la última palabra sobre ese anuncio, que levantó inmediatamente protestas de asociaciones nacionales de camioneros.


Calderón por su parte también advirtió a preguntas de la prensa estadounidense que su Congreso es el que tiene la última palabra en materia de autorización de armas para agentes policiales o militares foráneos, una prohibición históricamente importante para México.


“Es una restricción importante, pero definitivamente tenemos que elevar el nivel de seguridad de todos los agentes”, dijo Calderón.


El agente estadounidense Jaime Zapata fue asesinado a balazos, y un compañero suyo quedó herido el 15 de febrero en una carretera del norte de México.