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Japón sufrió ayer viernes el peor terremoto jamás registrado en el archipiélago, de magnitud 8.9, seguido de potentes réplicas y de un tsunami que dejaron centenares de muertos y desaparecidos y afectaron a la central nuclear de Fukushima, que presentaba niveles de radiactividad mil veces superiores a los permitidos.


Otro sismo de 6.7 grados sacudió también la costa occidental de Japón, situado en uno de los puntos más peligrosos del llamado "cinturón de fuego del Pacífico", sobre la intersección de tres placas (la Euroasiática, la del Pacífico y la del Mar de Filipinas).


El nuevo terremoto tuvo lugar hacia las cuatro de la tarde, hora local, y se sintió en Tokio, donde los edificios volvieron a temblar, aunque la Agencia Meteorológica de Japón no emitió alerta de tsunami.


El Ministerio de Defensa dijo que cerca de 1.800 viviendas en la provincia oriental de Fukushima han quedado destruidas.


60 réplicas
Mientras las labores de rescate se llevan a cabo en la zona este del país, la más afectada, unas 60 réplicas del terremoto de 8.8 grados en la escala de Richter se sintieron durante el resto del día, según la Agencia Meteorológica nipona.
Las redes sociales se convirtieron en el medio utilizado por centenares de miles de personas para tranquilizar a familiares, comentar situaciones o dar localizaciones, y en pocas horas se acumularon miles de mensajes, dado que la telefonía móvil y fija no funcionaba.


Entretanto, las muestras de apoyo y condolencia continuaron sucediendo y el presidente de EU, Barack Obama, se declaró “destrozado" por el "catastrófico" terremoto y prometió toda la ayuda necesaria para que este país haga frente a la situación.
En este sentido reveló que un portaaviones estadounidense ya se encontraba en aguas japonesas y un segundo se dirige hacia allí, mientras que otro barco se encaminaba a las islas Marianas para asistir en lo que sea necesario.


Asimismo, la ministra española de Exteriores, Trinidad Jiménez, expresó la solidaridad de España con Japón por el devastador terremoto que calificó de "tragedia", y dijo que el Gobierno ha ofrecido ya toda la ayuda posible al país asiático.


Más de mil muertos
El peor terremoto registrado en la historia de Japón, ha dejado ya más de mil muertos y desaparecidos, según la Policía.


"Los daños son tan importantes que necesitamos más tiempo para juntar datos, que están muy dispersos", reconoció un portavoz policial.


Las noticias de desastres de magnitudes inconcebibles llegaban sin parar, lo que ha llevado al papa Benedicto XVI a sentirse "profundamente triste".


Unos 200 cadáveres de personas que probablemente murieron ahogadas por el tsunami aparecieron en la costa de la ciudad de Sendai (noreste), de la prefectura de Miyagi, elevando el número de muertos a 384, mientras que había 707 desaparecidos y 947 heridos, según la Policía.
En la región de Fukushima, un dique se rompió y el agua liberada arrasó viviendas.


Trenes desaparecidos
Dos trenes fueron dados por desaparecidos en la zona de Sendai y en la prefectura de Iwate (noreste).


También en Sendai, las autoridades indicaron que un barco fue arrastrado por el tsunami, sin otras precisiones.


Una gran explosión se produjo en un complejo petroquímico de esa ciudad.
El sismo se registró a las dos de la tarde con 46 minutos, hora local, a 24,4 kilómetros de profundidad;  a una centena de kilómetros de las costas de la prefectura de Miyagi y a 380 kilómetros al norte de Tokio, según datos del Instituto de Geofísica de Estados Unidos (USGS). Fue seguido por decenas de réplicas, una de ellas de magnitud 7,1.


Repercusión en Tokio
En Tokio, los edificios temblaron durante dos minutos después del sismo y la mayoría de los habitantes se precipitaron a las calles, mientras se desencadenaban los incendios.


Un gigantesco incendio se produjo en una refinería de la ciudad de Iichihara, en la región de la capital.


Millones de personas se encontraban al caer la noche sin poder regresar a sus hogares a causa de la interrupción del sistema de transporte subterráneo.
En muchos hogares de la zona del epicentro tampoco había luz ni calefacción.
Las autoridades instaron por altavoces a los empleados a dormir cerca de sus oficinas y los hoteles de la región pronto se llenaron.


Marea arrastró todo
Imágenes televisivas captadas desde un helicóptero mostraron buques de carga, automóviles y toneladas de materiales de todo tipo arrastrados por una gigantesca marea de agua pardusca estrellándose contra las costas.


También mostraron torrentes de lodo desbordando el cauce del río Natori y destruyendo campos en la zona de Sendai.


Japón ha vivido otros grandes desastres naturales. Uno de los peores por el costo en vidas humanas fue el gran terremoto de Kanto (en la isla de Hanshu), en 1923, que dejó unos 140.000 muertos, gran parte de ellos en los incendios que se desataron tras el temblor. La misma región había sido golpeada por un fuerte sismo en 1855. En 1995, un terremoto mató a 6.400 personas en Kobe.