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  • EFE

La canciller alemana, Angela Merkel, se comprometió hoy a revisar la seguridad de todas las centrales atómicas alemanas, tras el accidente de la planta nuclear de Fukushima ocurrido a raíz del seísmo que ayer sacudió Japón.

"Lo ocurrido en Japón es un aviso para el mundo", afirmó la jefa del Gobierno de Berlín, al término de la reunión de crisis celebrada este sábado, con asistencia del ministro de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, y el de Medioambiente, Norbert Röttgen.

Merkel destacó la relevancia de que haya ocurrido "en un país altamente desarrollado", con altos estándares de seguridad, y dijo que ello obligaba a "sacar las conclusiones oportunas". "Sabemos que nuestras centrales son seguras, pero debemos analizar la situación tras lo ocurrido en Japón", añadió Merkel, quien invitó a abordar la cuestión a "escala de la UE".

La canciller indicó, asimismo, que abordaría la cuestión con los jefes de Gobierno de los estados federados implicados, es decir, aquellos donde se encuentran las plantas atómicas alemanas.

Llaman a no extraer "juicios precipitados"

Merkel, quien compareció ante los medios junto al vicecanciller y titular de Exteriores Westerwelle, hizo hincapié en que no debían extraerse "juicios precipitados" sobre lo ocurrido en Fukushima y expresó su solidaridad con las autoridades japonesas.

La canciller advirtió, sin embargo, que no era el momento tampoco de pensar en "modificaciones" en la política energética de su coalición de Gobierno.

A raíz del accidente en la planta japonesa, la oposición socialdemócrata y verde reforzó hoy sus exigencias de volver al plan de abandono de esta fuente de energía aprobado en 2000 por el gobierno del entonces canciller Gerhard Schroder.

De acuerdo con ese pacto, suscrito entre la coalición socialdemócrata-verde y la industria energética, la última de las 17 plantas nucleares alemanas debería quedar desactivada en 2021.

Apagón nuclear
El actual gobierno de centroderecha de Merkel derogó ese acuerdo y aprobó alargar la vida de las plantas una media de 12 años, ocho para las más antiguas y 14 años para las más modernas. Este aplazamiento del llamado "apagón nuclear" ha revitalizado el movimiento antinuclear agrupado en torno a Los Verdes, que en los últimos meses ha protagonizado espectaculares acciones de bloqueo a convoyes de residuos nucleares a través de Alemania.

Unos 60.000 manifestantes antinucleares formaron hoy una cadena humana de 45 kilómetros entre Stuttgart (sur de Alemania) y la central atómica de Neckarwestheim para exigir el abandono de esta fuente de energía.

Entre los manifestantes se encontraban los dos copresidentes del partido Los Verdes, Claudia Roth y Cem Özdemir.