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La representación del gobierno de Nicaragua ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, dejó evidenciada de su intolerancia y prácticamente calificó de intervencionista a esta instancia de prestigio internacional, cuando le inquirieron sobre la observación internacional de las próximas elecciones.

Ante los señalamientos realizados frente a los representantes de la CIDH, el magistrado Francisco Rosales no sólo confundió al antiguo represor Ministerio del Interior con lo que hoy es el Ministerio de Gobernación, si no que minimizó los ataques orteguistas, alegando que ese tipo de acciones ocurren en todos los países, defendió a “capa y espada” la reelección del actual presidente Daniel Ortega y tildó de “intervencionismo” la intención de que organizaciones internacionales observen las elecciones presidenciales de noviembre de este año.

La 141 período de cesiones de la CIDH se celebró en Washington, en la que se examinó el actuar del gobierno de Nicaragua sobre diversas violaciones a los derechos humanos. Esta fue presentada en video conferencia ante los medios de comunicación nacional en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, cuyos representantes formaron parte de la delegación demandante, junto a miembros del Centro por la Justicia y el Derecho a la Información, CEJIL, y de la Organización Mundial contra la Tortura, OMCT.

Por el gobierno de Nicaragua estuvo presente el magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Francisco Rosales, además de Iván Lara y el doctor Luis Alvarado, quienes rechazaron todos y cada uno de los señalamientos presentados.