•   Tegucigalpa, Honduras  |
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  • EFE

El expresidente de Honduras Manuel Zelaya, derrocado en 2009, ya puede volver al país porque un juez anuló hoy las órdenes de captura en su contra, pero deberá seguir enfrentando los dos procesos judiciales por supuesta corrupción.
"Ya él puede ingresar al país", aseguró a periodistas Anahim Orellana, abogado de Zelaya, después de que el juez natural Óscar Chinchilla anulara las dos órdenes de captura contra el exmandatario, quien reside en la República Dominicana en calidad de huésped desde 2010.
El abogado defensor subrayó que Zelaya puede regresar a Honduras "sin ningún tipo de cuestionamiento, ya se le quitaron las órdenes de captura y puede ingresar cuando él quiera al territorio hondureño".
Sin embargo, Chinchilla, magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), no anuló los dos procesos incoados contra Zelaya por la Fiscalía contra la corrupción del Ministerio Público, contrario a lo que pidió la defensa.
"No estamos conformes" con que los procesos sigan abiertos, por lo que "lo más seguro es que presentaremos un recurso de apelación" contra el fallo, posiblemente la próxima semana, para seguir "hasta donde se agoten todos los recursos", anunció Orellana.
La defensa insistió en pedir la nulidad de los procesos con el argumento de que "se han violentado los derechos y garantías constitucionales" del derrocado presidente.
Chinchilla anuló "de oficio" las órdenes de captura y consideró que "no es el momento procesal oportuno" para hacer lo mismo con los procesos, informó por su parte el fiscal acusador Leonardo Orellana, al término de la audiencia celebrada hoy en la CSJ.
"La anulación de las órdenes de captura son detalles que todavía no hemos analizado detenidamente para ver si hay suficientes motivos para que se haya declarado", pero "el juez tiene la potestad para hacerlo", remarcó el fiscal.
Lo mismo que la defensa, Orellana añadió que la Fiscalía estudiará la resolución para determinar si recurre, posiblemente la próxima semana, ante la Corte de Apelaciones especial integrada por la CSJ para estos procesos.
Orellana adelantó que, "de mantenerse la resolución y quedar en firme, el juez natural puede mandar a citar al expresidente Zelaya o éste tiene la oportunidad de presentarse voluntariamente".
Las órdenes de arresto contra Zelaya fueron emitidas después de su derrocamiento por los delitos de falsificación de documentos públicos, abuso de autoridad y fraude en perjuicio de la fe pública y la administración pública.
Según la Fiscalía contra la Corrupción, Zelaya cometió esos delitos al contratar publicidad ilegalmente y desviar fondos públicos para la campaña de una consulta popular que celebraría el 28 de junio de 2009 (día en el que fue derrocado) con el fin de instalar una Asamblea Constituyente.
Zelaya vive en la República Dominicana desde el 27 de enero de 2010, cuando puso fin a un encierro de varios meses en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde se refugió tras volver clandestinamente a Honduras luego de ser derrocado y expulsado hacia Costa Rica.
La audiencia judicial coincidió con la presencia de Zelaya en Guatemala, donde se incorporó al Parlamento Centroamericano (Parlacen) por primera vez desde que prestó juramento del cargo, el 17 de septiembre pasado, en su condición de expresidente de Honduras.
Por esta nueva investidura como miembro del Parlacen, el juez de primera instancia Claudio Aguilar se inhibió de conocer los procesos de Zelaya en enero pasado y los trasladó a la Corte Suprema, que nombró a Chinchilla.
El presidente hondureño, Porfirio Lobo, ha insistido en que se anulen los procesos contra Zelaya como una forma de contribuir al proceso de reconciliación nacional y a consolidar las relaciones de Honduras con la comunidad internacional, deterioradas por el golpe de Estado.