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La Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA, por sus siglas en inglés) anunció hoy un plan de operación para atender a miles de animales afectados por los recientes desastres en Japón. Luego de completar un análisis inicial, el equipo de WSPA que está en Japón desde la semana pasada, confirmó el potencial para la asistencia y ya identificó grupos locales con quienes coordinar el apoyo.

WSPA se ha comprometido a invertir 150 mil dólares para apoyar los esfuerzos de grupos como el Equipo de Respuesta para Animales en Desastres (ADRT), una coalición de grupos de protección animal locales que incluye a la Sociedad para el Bienestar Animal de Japón (JAWS), miembro de WSPA. Esta asistencia permitirá a la ADRT cubrir el período de recuperación crítico luego del terremoto y el tsunami que azotó la isla.

En la fase aguda del desastre, que durará unos tres meses, los esfuerzos de WSPA se concentrarán en levantar unos 30 refugios temporales para los perros y gatos de las familias evacuadas. La atención de necesidades de alimentación y agua serán coordinadas por ADR.

“Muchas familias japonesas tienen mascotas y han hecho lo posible por protegerlas luego del desastre”, expresó Lindsay Fyffe, gerente de Respuesta ante Desastres de WSPA Internacional.

“Un reto vital para las autoridades japonesas es ahora proveer refugio a todas estas familias, muchas de las cuales se consideran a sí mismas ‘incompletas’ sin sus mascotas. Los esfuerzos de ADRT estarán dirigido a proveer un cuidado continuo a estos animales en momentos de gran dificultad que enfrentan estas comunidades”, agregó Fyffe, quien también señaló que el apoyo de WSPA será tanto logístico como económico.

Por su parte, Gerardo Huertas, Director de Manejo de Desastres de WSPA para las Américas, indicó que, de acuerdo a investigaciones de la organización, se sabe que la población de mascotas en Japón es bastante longeva y muy dependiente de sus dueños, por consiguiente, son más susceptibles a verse afectados física y emocionalmente cuando son separados de ellos.

Huertas también subrayó la importancia de la preparación: “El sistema de alerta por tsunami que se ejecutó a lo largo del continente americano fue muy bueno, y eso permitió tomar precauciones tanto para las personas como para los animales. Sin embargo, el ejemplo del desastre en Japón nos recuerda una vez más que, conforme una sociedad se vuelve más compleja, no sólo en infraestructura sino en todo sentido, los efectos de un desastre son también más complejos. No debemos bajar la guardia nunca, al contrario, debemos mejorar nuestros sistemas y enfatizar en que la población se prepare”, argumentó.

Hospitales veterinarios destruidos
El equipo de WSPA en Japón reportó que, mientras muchos hospitales veterinarios y refugios para animales cerca de la costa fueron destruidos, otros todavía permanecen abiertos para ayudar. La gran mayoría de los animales afectados son gatos y perros y, según este reporte, muchos de sus dueños los llevaron a los centros de evacuación, donde han permanecido desde entonces.

Se estima que, de las 350 mil personas que estaban en los albergues al momento del análisis, un aproximado del 7-10% de ellas trajo a sus animales; alrededor de unos 30mil.

Desafortunadamente, mascotas que no pudieron ser evacuadas se piensa que murieron durante el tsunami, y hay todavía un número incierto de animales perdidos o abandonados.

De la situación en la prefectura de Fukushima, la cual está siendo afectada por radiación nuclear y permanece sujeta a un radio de evacuación de 30 km, se sabe poco. WSPA también está preocupada acerca del número desconocido de cabezas de ganado y aves de corral que tuvieron que ser dejados en la zona de exclusión debido a la velocidad con la que se evacuó. Los niveles de radiación en esa zona son todavía muy elevados como para permitir la presencia de equipos de rescate y grupos de protección animal. Estos animales se encuentran en riesgo de contaminación radioactiva, deshidratación e inanición, así como enfermedades e incluso hipotermia.

WSPA ha brindado ayuda en desastres como el de Haití, donde se atendieron a más de 50mil animales después del terremoto. También estuvo presente en Japón luego del terremoto de 1995, donde se dio ayuda a casi 10 mil.