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  • AFP

El ex presidente estadounidense Jimmy Carter descartó hoy que su misión sea "sacar" de Cuba al contratista norteamericano Alan Gross, condenado a 15 años de prisión, aunque se reunió con funcionarios encargados del caso.

"Hemos hablado con algunos oficiales del caso del señor Gross. No estoy aquí para sacarlo del país", declaró Carter en español a la prensa internacional, tras visitar el antiguo Convento de Belen, en el casco histórico de La Habana.

El ex mandatario, quien este martes en el segundo día de visita "privada" será recibido por el presidente Raúl Castro, dijo estar en Cuba para contribuir a mejorar las relaciones entre La Habana y Washington, afectadas con el arresto de Gross en diciembre de 2009. "Estoy aquí para visitar a la gente cubana, a la gente del gobierno y a los ciudadanos privados. Es un gran placer para nosotros volver a La Habana, espero que podamos contribuir a mejorar las relaciones entre los dos países", agregó Carter.

El viaje de Carter creó expectativas sobre una gestión en favor del contratista, condenado el pasado 12 de marzo, acusado por Cuba de dar equipo de comunicación satelital a opositores y desarrollar una red informática clandestina para destruir la revolución.

Washington y la familia de Gross pidieron a Carter interceder ante Raúl Castro para lograr una "liberación humanitaria" del contratista de 61 años, con el precedente de su misión en 2010 en Corea del Norte, donde logró la excarcelación de un estadounidense detenido.

Estados Unidos reconoce a Gross como empleado de una empresa subcontratada por la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) del Departamento de Estado, pero afirma que sólo entregaba celulares y equipos a grupos judíos para que se comunicaran con el exterior.

Carter, de 86 años, se reunió ayer con el cardenal Jaime Ortega y con líderes de la comunidad judía, quienes dijeron no haber tratado el caso de Gross.