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  • AFP

Un "grupo de contacto" sobre Libia fue formado hoy en Londres con la ambición de esbozar la situación tras la eventual partida de Kadhafi, pero en el terreno las fuerzas del dirigente libio lograron hacer retroceder a los rebeldes en el Este.

La conferencia internacional de Londres acordó hoy establecer oficialmente un "Grupo de contacto" sobre Libia, cuya primera reunión se llevará a cabo en Qatar, según el comunicado final difundido por el ministerio británico de Relaciones Exteriores.

"Este Grupo de contacto se reunirá para proveer liderazgo y una dirección política global al esfuerzo internacional en estrecha colaboración con la ONU, la Unión Africana (UA), la Liga Árabe, la Organización de la Conferencia Islámica (OIC) y la Unión Europea (UE) para apoyar a Libia", señala el texto.

Sus otras dos misiones serán "proporcionar un foro para coordinar la respuesta internacional sobre Libia y ofrecer un punto de encuentro en la comunidad internacional para los contactos con las partes libias", precisa.

Qatar, el único país árabe con los Emiratos Árabes Unidos que participa en las operaciones en Libia, presidirá y organizará "lo antes posible" la primera reunión. La presidencia "rotará" posteriormente "entre los países de la región y más allá".

El Consejo Nacional de Transición (CNT), órgano representativo de los insurgentes libios, insistió el martes en Londres en que "los crímenes" cometidos por el coronel Muamar Kadhafi no queden "impunes".

El CNT no participó en la primera reunión del grupo de contacto, pero uno de sus líderes, Mahmud Jibril, se reunió en Londres con los jefes de la diplomacia de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Alemania.

El ministro italiano de Relaciones Exteriores, Franco Frattini, señaló que había "unanimidad" entre los participantes en la conferencia sobre Libia para decir que Muamar "Kadhafi debe abandonar el país".

De su lado el ministro francés de Relaciones Exteriores, Alain Juppé, dijo que su país está dispuesto a discutir con sus aliados una ayuda militar a los rebeldes, aunque reconoció que eso no estaba previsto por las recientes resoluciones de la ONU.