•   BENGASI / EFE  |
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Los milicianos rebeldes perdieron ayer terreno recuperado hace tres días a los leales al líder libio, Muamar Kadhafi , con un repliegue hasta Ajdabiya para protegerla, mientras que el frente retrocedía hasta Briga.

Ajdabiya, a 160 kilómetros al suroeste de Bengasi, es una ciudad estratégica porque de ella parte una carretera que conecta directamente con Tobruk, situada más al este de la capital de los sublevados, con lo que su control es clave para aislar Bengasi.

En conferencia de prensa, el portavoz militar de los insurgentes, coronel Ahmad Omar Bany, afirmó que “el frente se sitúa ahora a ambos lados de Briga (a unos 200 kilómetros al oeste de Bengasi)”, donde continúan los combates.

Pese a la progresión de los “kadhafistas” hacia el este, el coronel aseguró que “Ajdabiya no caerá” y recordó que es una de sus líneas de defensa pero no la única.

Todo esto ocurre después del veloz avance rebelde del pasado 27 de marzo, cuando los revolucionarios recuperaron en una sola jornada cuatro ciudades -Ajdabiya, Ras Lanuf, El Aguila y Ben Yauad-, aunque ayer comenzaron a retroceder por los bombardeos de la artillería de las fuerzas progubernamentales.

Mercenarios del Chad
Bany reveló que las tropas de Kadhafi están apoyadas por una fuerza de entre 3,200 y 3,600 soldados de la Guardia Republicana chadiana, bajo el mando del vicedirector de la Seguridad Nacional de Chad, Isa Bahar, primo del presidente Idris Deby.

“Es una fuerza muy preparada con armamento pesado y altamente mecanizada”, describió el coronel, al tiempo que reconoció que las milicias de voluntarios rebeldes sólo disponen de armas ligeras.

“Por eso hemos optado por una retirada táctica hasta trazar una mejor estrategia para hacerles frente”, subrayó el oficial.

Bany explicó que ha sabido de la existencia de este contingente chadiano a través de tres fuentes, una de ellas procedente de Chad.

“Para hacer frente a esta fuerza, necesitamos de armas con las que se puedan destruir tanques y artillería de 155 mm”, que es lo que están empleando los kadhafistas , precisó Bany, quien subrayó que otra de las necesidades de los milicianos rebeldes es el entrenamiento en el uso de armas pesadas.

De esta forma, los leales a Kadhafi han vuelto a recuperar el terreno perdido después de que el pasado 16 de marzo llegaran a las puertas de Bengasi y bombardearan sus alrededores en una ofensiva que fue frustrada el pasado día 19 por el inicio de los ataques por parte de la coalición internacional.