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  • AFP

Los europeos deberán redoblar sus esfuerzos militares contra las fuerzas del líder libio Muamar Gadafi para compensar la retirada de Estados Unidos de los bombardeos, afirmaron el lunes fuentes concordantes en la OTAN.

Después de que la Alianza Atlántica asumiera el pasado jueves el mando de las operaciones en Libia, Washington se retirará de la primera línea de combate este lunes por la noche, un poco más tarde de lo programado "debido al mal tiempo", indicaron fuentes militares.

Deseoso de no abrir un nuevo frente después de Irak y Afganistán, Estados Unidos tenía previsto aparcar a sus aviones de combate y misiles Tomahawk una vez la Alianza Atlántica tomara su relevo.

Hasta ahora, los estadounidenses efectuaron "alrededor de la mitad de las 70" salidas diarias de aviones para efectuar bombardeos en Libia, afirmaron las mismas fuentes.

Para compensar la menor implicación de Washington, los europeos deberán sobre todo "multiplicar sus salidas y movilizar más municiones", precisaron, calculando que se necesitará reemplazar a unos 40 aviones estadounidenses, de tipo F-15 y F-16. "Todos los aliados, en particular los que participan en los bombardeos contra objetivos terrestres, deberán incrementar el ritmo" de las operaciones, dijeron las fuentes.

Los centenares de Tomahawk disparados por los estadounidenses desde el primer día de la operación multinacional contra las tropas de Gadafi --entre el 19 y el 30 de marzo, hasta que la OTAN tomó el mando--, lograron destruir el grueso de las instalaciones fijas del ejército libio.

En cuanto a los objetivos móviles, es decir, las tropas, la Alianza Atlántica cuenta con menos de un centenar de aviones de combate. Los franceses y los británicos --con respectivamente una treintena y una veintena de aparatos-- deberán asumir el grueso del trabajo. La aviación francesa "efectúa entre 20 y 25% de las salidas diarias, la británica un poco menos de 10%", según fuentes diplomáticas. Los otros cinco países que aceptaron participar en el bombardeo de objetivos terrestres utilizan en total una treintena de aparatos.

Para apoyar a estas naciones, los aviones de otros países como España, Holanda, Qatar y Suecia, que no tienen autorización para este tipo de ataques sobre suelo, se concentran en cambio en hacer cumplir la zona de exclusión aérea en Libia para impedir volar a los aviones del régimen.

Los estadounidenses seguirán contribuyendo no obstante en las operaciones de la Alianza en el país norafricano: varios de sus aviones seguirán en la zona a cargo de misiones de vigilancia y reconocimiento electrónico.

Aviones sin piloto Global Hawk, de puntería precisa sobre objetivos, también continúan desplegados.

Finalmente, Washington y sus socios en el seno de la Alianza Atlántica acordaron que si existe la necesidad, si los europeos no logran cerrar el paso a los soldados libios, "podrán pedir ayuda a Washington", que la estudiará "caso por caso", confirmaron varias fuentes.