•   TRÍPOLI / AFP  |
  •  |
  •  |

El gobierno libio anunció estar dispuesto a emprender reformas para terminar con la guerra civil que desangra al país desde hace mes y medio, pero excluyó la salida del poder de Muamar Kadhafi, en momentos en que los rebeldes retrocedían frente en las cercanías del puerto de Brega y la OTAN acentuaba sus operaciones en Misrata.

Ayer martes, las fuerzas de la OTAN bombardearon a las fuerzas de Muamar Kadhafi a unos 30 kilómetros al este del puerto de Brega, 800 km al este de Trípoli, donde se desarrollan combates desde el jueves pasado.

La batalla por el puerto petrolero de Brega era intensa, con disparos de artillería en la ciudad, de la que se elevaba este martes por la mañana una humareda negra, según un periodista de la AFP.

Los rebeldes se encontraban al comienzo de la tarde a medio camino entre Brega y Ajdabiya, habiendo retrocedido unos 30 kilómetros.
Hacia el fin de la tarde, las tropas de Kadhafi se acercaban a Ajdabiya, según informaciones no confirmadas por la AFP.

La OTAN afirmó ayer que al cabo de 17 días de bombardeos, las fuerzas armadas leales a Kadhafi habían perdido un tercio de su potencial.

La prioridad de la OTAN ahora es Misrata, la tercera ciudad del país, asediada desde hace 40 días por los soldados de Kadhafi, y donde, según la oposición, murieron 200 personas desde el inicio de los combates.

La OTAN desarrolló desde el lunes 14 ataques contra defensas antiaéreas y blindados de Kadhafi.

Acepta negociar apertura

El portavoz del gobierno libio afirmó por la noche que el régimen está dispuesto a negociar todas las modalidades de una reforma política, como elecciones o un referéndum.

“¿Qué sistema político aplicar en el país? Eso es negociable. Podemos hablar de ello. Podemos hacerlo todo, elecciones, referéndum, etc.”, declaró el lunes por la noche Musa Ibrahim a unos periodistas, que lo interrogaban sobre las negociaciones del régimen con Occidente.

Sin embargo, precisó que “el líder (Muamar Kadhafi) es la válvula de seguridad para el país y para la unidad de la población y de las tribus. Pensamos que es muy importante para cualquier transición hacia un modelo democrático y transparente”.

Musa Ibrahim indicó que su país está dispuesto a cualquier negociación con las potencias occidentales, pero rechaza que éstas “decidan lo que debe hacer el pueblo libio”.

Kadhafi hizo una aparición pública la noche del lunes en su residencia de Bab el Aziziya, en Trípoli, que fue blanco de un misil de la coalición el pasado 20 de marzo, indicó la televisión nacional libia.

Muamar Kadhafi saludó a los seguidores congregados en Bab el Aziziya, en su primera aparición pública desde el 22 de marzo, precisó la televisión.

Su hijo Saif al Islam, que se había esfumado desde que empezaron los ataques de la coalición en Libia, el 19 de marzo, hizo acto de presencia en el hotel que alberga a los periodistas en Trípoli, donde fue entrevistado por la BBC británica y acto seguido abandonó discretamente el lugar.

El Consejo Nacional de Transición (CNT), que representa a los rebeldes en su feudo de Bengasi (este), rechazó la propuesta que, según The New York Times, hicieron Saif al Islam y uno de sus hermanos, Saadi: una transición hacia una democracia constitucional con la salida del poder de Kadhafi. El CNT considera como condición previa que Kadhafi y sus hijos se vayan.

El jefe de la diplomacia italiana Franco Frattini consideró también que Kadhafi y su familia deben dejar el poder, y que la comunidad internacional debe mantenerse unida frente a los intentos del régimen por sobrevivir.

Se refería a la gira del vicecanciller libio, Abdelati Laabidi, que visitó en los últimos días Atenas, Ankara y La Valeta.

Londres también se mostró reservado en cuanto a las iniciativas de Trípoli: “Nosotros siempre hemos sido muy claros acerca de lo que debería ser la próxima etapa y las necesidades de una verdadera tregua y de un final de la violencia”, declaró un portavoz del primer ministro David Cameron.

“Nosotros no estamos buscando una estrategia de salida para Kadhafi”, añadió.
El ex ministro libio de Relaciones Exteriores, Musa Kusa, que desertó la semana pasada en Reino Unido, será interrogado “en los próximos días” por investigadores escoceses sobre el atentado de Lockerbie que causó la muerte a 270 personas en 1988, dijo el lunes un portavoz del gobierno escocés.

“En lo referente a Musa Kusa, él (nos) dijo que estaba enfermo y que tenía que ir cada tres meses al hospital Cromwell de Londres... Y lo hemos autorizado a ir a Yerba, en Túnez, primero. No hay problema con eso”, aseguró Saif al Islam Kadhafi en la entrevista de BBC.

Preguntado sobre los secretos que Musa Kusa dice conocer sobre el régimen del coronel Kadhafi, su hijo Saif al Islam respondió: “Está enfermo. Está enfermo y es viejo. Por supuesto que inventará historias raras”.

La rebelión contra el régimen de Kadhafi, en el poder desde hace 42 años, se inició el 15 de febrero con una revuelta popular que se transformó en guerra civil entre insurgentes y fuerzas leales al dirigente.

Por otra parte, en la tarde del martes un petrolero llegó al puerto de Tobruk, en el este de Libia, a 130 km de la frontera con Egipto, indicó un experto del mercado petrolero.

El petrolero debe cargar la primera entrega de petróleo efectuada por la rebelión libia, lo que le permitirá financiar la insurrección contra Kadhafi.