•   ABIYÁN / AFP  |
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El régimen del presidente marfileño saliente Laurent Gbagbo vivía sus últimas horas ayer  martes, con negociaciones para su partida y cuando el jefe de sus fuerzas militares afirma “haber cesado los combates” y solicitado un alto del fuego.

Después de días de combates con armas pesadas que, según la ONU, dejaron “decenas de muertos” en Abiyán, y al cabo de una sangrienta crisis postelectoral de cuatro meses, los enfrentamientos habían cesado.

Sin embargo, los habitantes seguían en suspenso, a la espera del anuncio del fin de la era Gbagbo.

Según la ONU, Laurent Gbagbo, “atrincherado” en su búnker en el subsuelo de su residencia, hacia el cual convergían los combatientes del presidente reconocido por la comunidad internacional Alassane Ouattara, negociaba las condiciones de su partida.
Una rendición que, según una fuente allegada al tema, parecía lograda. Las discusiones estarían limitadas ahora sólo a las condiciones de ésta.

Por el momento hay “negociaciones” pero “no aún una rendición” de Gbagbo, afirmó este  martes por la noche a la AFP la presidencia de Francia.

Más temprano, el primer ministro francés François Fillon, dijo que “dos generales allegados” a Gbagbo estaban actualmente “negociando las condiciones de una rendición”.

Exigen que reconozca a Quatarra
Pero París y la ONU exigen que firme un documento en el que renuncia al poder y reconoce a Alassane Ouattara como presidente, declaró el jefe de la diplomacia francesa, Alain Juppé.

El presidente estadounidense Barack Obama llamó al ex hombre fuerte de Abiyán a “dimitir inmediatamente”, apoyando “con fuerza” los ataques contra sus últimos bastiones, efectuados el lunes por la ONU y Francia.

Los bombardeos contra las armas pesadas de las fuerzas pro-Gbagbo precipitaron el derrumbe de su régimen, después de más de una década de poder y ocho días de una ofensiva relámpago de las fuerzas pro-Ouattara, llegadas del norte.

El ministro de Relaciones Exteriores de Gbagbo y uno de sus más cercanos allegados, Alcide Djedjé estaba jugando un papel clave en el epílogo en curso.

Djedjé se hizo presente en la residencia del embajador de Francia, vecina a la de Gbagbo, para negociar un alto del fuego “por demanda”, según dijo, del presidente saliente.

Poco después, el jefe del Estado Mayor de las fuerzas leales a Gbagbo, general Philippe Mangou, declaró a la AFP que sus tropas habían “pedido al general comandante de la ONUCI (Operación de Naciones Unidas en Costa de Marfil) un alto el fuego”. “Hemos cesado los combates”, agregó.

No reconoce derrota
Gbagbo, ex opositor al “padre de la Nación” Felix Houphouet-Boigny, que a través de una controvertida elección en 2000 llegó a ser presidente, nunca reconoció su derrota en la presidencial del 28 de noviembre de 2010, a pesar de ser éste un comicio certificado por la ONU. Desde entonces, siempre rechazó dejar el cargo o partir al exilio.

La encarnizada resistencia de las tropas que le eran leales en Abiyán, que antes de la crisis tenía unos 5 millones de habitantes, sumió la ciudad en el caos.

El Alto Comisionado de la ONU para los derechos humanos dio cuenta de “decenas de muertos” en combates con armas pesadas en los últimos días.

“La situación humanitaria se deterioró aún y se hizo absolutamente dramática en Abiyán”, según el buró de coordinación de asuntos humanitarios de las Naciones Unidas.

El presidente en ejercicio de la Unión Africana (UA), el jefe del Estado de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, condenó la intervención francesa y de la ONU. Rusia, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, dijo “estudiar la legalidad” de esa intervención.