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  • AFP

Un ex alumno de una escuela de Realengo, un suburbio del oeste de Rio de Janeiro, abrió fuego en el establecimiento y mató al menos a 12 personas e hirió a 22, algunos gravemente, antes de suicidarse, informó un portavoz de los bomberos.

"Las informaciones que tenemos es que el número de víctimas fatales sería de 13 personas, y unos 22 heridos", dijo el Coronel Evandro Bezerra, portavoz del cuerpo de bomberos, entrevistado por la televisión Globo.

Se trata de la escuela primaria Tasso da Silveira, a la que asisten alumnos de entre nueve y 14 años, edad hasta la que se extiende la enseñanza primaria en Brasil.

El vocero explicó que el atacante fue indentificado como Wellington Menezes de Oliveira, de 24 años, que según el alcalde de Realengo era un ex alumno que se suicidó tras enfrentarse con la policía y su cuerpo aún permanecía en el establecimiento.

Se sospechaba del padre del alumno

Incialmente se había informado que se trataba del padre de un alumno. "Empleados de la escuela dijeron a los agentes que el joven llegó bien vestido, cargando una bolsa, y dijo que había sido llamado para conversar con alumnos, para una conferencia. Así logró tener acceso al tercer piso del edificio", donde se concentró el ataque, explicó Bezerra.

Menezes de Oliveira "vino a la escuela preparado para hacer eso. La carta que fue encontrada con él es algo que no puede salir de una cabeza normal. Era el texto de un alucinado, de frases incomprensibles, de alguien que no tiene amor a la vida", resumió el bombero.

Según el coronel Djalma Beltrame, de la Policía Militar, "un agente que llegó a la escuela logró herirlo (al atacante) en el intercambio de disparos, pero el hombre se mató con un disparo en la cabeza".

El joven "dejó una carta mostrando que su objetivo era matarse luego de cumplir con lo que se proponía. Es una carta que no tiene sentido, no tiene lógica", enfatizó.

Tragedia hubiera sido mayor
Según Beltrame, agentes de policía hacían un operativo de rutina en las proximadades de la escuela cuando fueron alertados por alumnos heridos y el ruidos de los disparos. "Si los policías no llegan tan rápido la tragedia habría sido todavía mayor, porque el hombre tenía mucha munición, y cargaba dos armas", dijo.

La policía acordonó el lugar para contener a una verdadera multitud de vecinos y padres de alumnos que buscan información sobre sus hijos, entre escenas desgarradoras de desmayos y desesperación.

Eluzia, una vecina del lugar que vive en frente a la escuela, dijo a la AFP que su hijo de 10 años logró escapar del ataque. "El miró por la ventana al escuchar los tiros, y aunque no vio nada, comenzó a correr hacia la puerta y gracias a Dios está bien", explicó. "Vi mucha gente más corriendo, baleada, fue horrible", añadió visiblemente entristecida. "Este barrio es muy tranquilo, nunca imaginé que pasaría algo así".

En tanto Elizer, un funcionario de correos que vive en la zona, señaló que dos niños tocaron a su puerta heridos. "Dos niños corrieron a mi casa, estaban disparando en todas las direcciones. Mi hija y mis dos ssobrinos estaban allí. Pero están bien",sostuvo.

El ataque, cuyas motivaciones se desconocen, ocurrió en el horario de ingreso de los estudiantes al establecimiento.