•   ABIYAN / AFP  |
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El presidente saliente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, permanecía este jueves atrincherado en su búnker en Abiyán pese a la presión militar y diplomática, que acentuó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, exhortándolo a que ceda el poder.

“Es absolutamente necesario que, a estas alturas, él ceda su poder al democráticamente electo (Alassane) Ouattara, antes de que sea demasiado tarde”, dijo Ban, quien añadió que “es su última oportunidad para salir de esto con dignidad”.

Ouattara anunció este jueves en una alocución televisada que ha impuesto un bloqueo a la residencia del mandatario saliente Laurent Gbagbo, y pidió a sus fuerzas que garanticen la seguridad en Abiyán.

Después de la crisis política y la escalada militar, ahora se hace evidente la urgencia humanitaria en la capital económica marfileña, a merced del saqueo.

En las calles, los cadáveres parecen olvidados, el sistema de salud es prácticamente inexistente, el agua y la electricidad sufren múltiples interrupciones y las reservas de alimentos disminuyen rápidamente.

Tiros esporádicos de armas pesadas y ligeras se escucharon ayer jueves por la mañana en torno al palacio y a la residencia de Laurent Gbagbo, blanco de disparos de las fuerzas francesas el miércoles en la noche, informaron habitantes y periodistas de la AFP.

Parte del armamento pesado utilizado para defender la residencia presidencial fue blanco de los disparos franceses el miércoles en la noche durante el rescate del embajador de Japón que residía en el sector y cuya residencia fue atacada por fuerzas leales a Gbagbo.

Franceses mermaron resistencia de Gbagbo

Francia dijo haber “replicado” a “nutridos disparos de las fuerzas pro Gbagbo”. Pero según una fuente militar occidental, durante casi una hora y media las tropas francesas “aprovecharon la ocasión para ocuparse de un máximo de objetivos, para reducir el potencial de resistencia en la residencia”.

Horas antes, las fuerzas leales a Gbagbo, fuertemente armadas, habían conseguido rechazar el asalto de las de Alassane Ouattara, el presidente reconocido por la comunidad internacional.

La fuerza francesa Licorne también fue solicitada por el gobierno israelí para evacuar a sus diplomáticos destacados en Abiyán, indicó el jefe de la diplomacia francesa Alain Juppé.
La creciente participación de Francia en este conflicto ya ha provocado polémica: el ministerio ruso de Relaciones Exteriores estimó que las tropas francesas y la ONU están participando en un “conflicto interno” de Costa de Marfil, al dar su apoyo a la facción de Ouattara.

Gbagbo, atrincherado en su búnker con sus allegados, dispone aún de “unos mil” hombres en Abiyán de los cuales 200 en su residencia, según el ministro francés de Defensa, Gérard Longuet.