•   CERCA DE AJDABIYA, Libia  |
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  • AFP

Las fuerzas fieles al coronel Muamar Gadafi empujaron este sábado a los rebeldes hacia Ajdabiya, en el este de Libia, a golpe de artillería, la víspera de una nueva movilización diplomática para tratar de obtener un alto el fuego.
Los insurgentes se acercaron por la mañana a decenas de kilómetros de Brega, pero recibieron disparos de obuses y cohetes, que los obligaron a retirarse hacia el este.


Al menos 10 explosiones fuertes se escucharon en los alrededores de Ajdabiya, mientras las fuerzas leales bombardeaban a los insurgentes en su retirada, constató un reportero de la AFP.


Tras una violenta explosión, varios testigos aseguraron que era un ataque aéreo de la OTAN. La Alianza Atlántica lo desmintió, diciendo que ninguno de sus aviones atacó este sábado en Ajdabiya.


Por la tarde, decenas de vehículos partieron de la ciudad en dirección de Bengasi, el feudo rebelde situado 160 km al norte.


Al final del día, los insurgentes seguían controlando el este de Ajdabiya. Según algunos habitantes, había enfrentamientos aislados en diferentes partes de la ciudad.

OTAN intercepta un caza rebelde
Este sábado aviones de la OTAN interceptaron un caza MiG-23 pilotado por un rebelde libio que violaba la zona de exclusión aérea, y lo forzaron a aterrizar, declaró a la AFP un responsable de la OTAN.


Este MiG-23 había despegado en la mañana de una pista controlada por los insurgentes cerca de la ciudad de Bengasi, su bastión en el este de Libia, pero fue interceptado unos minutos después de su salida, precisó el funcionario que pidió el anonimato.


“El MiG-23 no hizo ninguna maniobra agresiva” y las fuerzas de la OTAN se limitaron a obligarlo a aterrizar en el aeródromo de Benina de donde salió, añadió.


El jueves y el viernes, los obuses del ejército regular sembraron el pánico entre los rebeldes, acompañados en sus movimientos por decenas de jóvenes como Mohamed Muftah, de 20 años, que con su bandera de “Libia libre” sobre los hombres dice: “Estoy aquí para hacer caer a Gadafi. O bien morimos como mártires, o bien ganamos”.
Por su lado, el ministerio británico de Defensa indicó que su aviación alcanzó siete tanques de los pro Gadafi el viernes, dos de ellos en el sector de Ajdabiya y cinco en el de Misrata (oeste).


En el frente diplomático, la Unión Africana (UA), la Unión Europea (UE) y la Liga Árabe anunciaron nuevas iniciativas, pocos días antes de la reunión del grupo de contacto sobre Libia, prevista el miércoles en Qatar.
La Liga Árabe acogerá el jueves en El Cairo una conferencia, en presencia del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y la jefa de la diplomacia europea Catherine Ashton.


Este domingo se espera que llegue a Libia un grupo de dirigentes africanos, a saber, el presidente sudafricano Jacob Zuma y sus homólogos de Congo, Mali, Mauritania y Uganda.
La víspera de su llegada, la rebelión rechazó por adelantado toda idea de un alto el fuego que implique la permanencia en el poder de Muamar Gadafi o de sus hijos.


“Sabemos exactamente lo que queremos. Si piensan que puede haber un período de transición con Gadafi o sus hijos, entonces deben ir a Misrata (ciudad asediada por las fuerzas lealistas), donde mujeres y niños fueron violados, y decirles eso”, advirtió Mustafa Gheriani, un portavoz de los insurgentes.
El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, estimó que no existe “una solución militar” al conflicto en Libia y que será necesario hallar una solución política, en una entrevista con la revista Der Spiegel que aparecerá el lunes.


El martes, los ministros europeos de Relaciones Exteriores también han previsto reunirse con un representante del Consejo Nacional de Transición (CNT), algo sin precedentes para la UE en su conjunto.
Hasta ahora, sólo Francia, Qatar e Italia han reconocido oficialmente este organismo representativo de los insurgentes.