•   DAMASCO / AFP  |
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Al menos 30 personas murieron durante el fin de semana en las violentas manifestaciones que se registraron en Siria, sobre todo en Deraa (sur) y Banias (norte), a pesar de las promesas de reformas del régimen del presidente Bashar al Asad.

La ciudad de Banias -- donde, según testigos, murieron por lo menos cuatro personas el domingo, ultimadas por disparos de las fuerzas de seguridad -- estaba cercada por el ejército este lunes, indicaron manifestantes.

Según la agencia oficial SANA, una emboscada contra un convoy militar en la región de Banias causó la muerte de nueve militares, incluidos dos oficiales. Varios soldados más resultaron heridos, indicó SANA en la noche del domingo.

El lunes, en la facultad de ciencias de la Universidad de Damasco, un grupo de estudiantes realizó una sentada de solidaridad con las víctimas de Deraa (sur) y Banias (noroeste). "Las fuerzas del orden público intervinieron y parece que hubo arrestos", estimó el militante por la defensa de los Derechos Humanos, Abdel Karim Rihaui.

Uno de los líderes de los manifestantes de Banias, Anas Al Shuhri, dijo que esta ciudad, en la que se encuentra una de las dos refinerías de petróleo del país, estaba "asediada por más de 30 tanques" este lunes.

"El ejército dispara esporádicamente para provocar a la gente y hacerla replicar, pero ningún manifestante ha disparado", dijo un militante por la defensa de los Derechos Humanos que solicitó no ser identificado.

Según él, en Banias, "desde los minaretes de las mezquitas se exhorta al ejército a dejar de disparar".

"Tres soldados quisieron pasarse del lado de los manifestantes, tras haberse negado a disparar, pero sus superiores les dispararon a ellos y los hirieron", agregó.

"Los esbirros del régimen y las fuerzas de seguridad (...) tiran contra nuestros barrios. Tres de las personas que murieron ayer fueron ultimadas por francotiradores", estimó Anas Al Shuhri.

Por otra parte, Rihaui declaró a la AFP que los funerales de cuatro personas ultimadas el domingo tuvieron lugar en la mañana del lunes en Banias. "El ejército está apostado en los cruces de las calles" y la gente coopera "positivamente" con los soldados, afirmó.

Desde mediados de marzo, Siria vive un movimiento de protestas sin precedentes contra el régimen de Bashar al Asad, quien asumió la presidencia en el año 2000, sustituyendo a su padre Hafez.

Más de un centenar de personas ha muerto en la represión de las manifestaciones, y decenas más han sido detenidas en todo el país, según organizaciones de defensa de los Derechos Humanos.

Este fin de semana, violentas manifestaciones causaron la muerte de unas treinta personas, en particular en Deraa y Banias.

Francia y Alemania condenaron este lunes el uso de la fuerza contra los manifestantes.