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  • AFP

El número de cadáveres encontrados en fosas clandestinas en la última semana en el municipio de San Fernando, Tamaulipas, en el noreste de México, se elevó a 88, mientras las autoridades continuaban este lunes la tarea de identificarlos.

El Ejército informó el domingo que descubrió 16 nuevos cuerpos en cuatro fosas, tras la detención de un sospechoso en San Fernando, que se suman a los 72 descubiertos días antes.

Asimismo, el número de personas detenidas en relación al hallazgo de estas fosas clandestinas suma ya 16, tras la captura de dos individuos el fin de semana, uno de los cuales dio información sobre la ubicación de las nuevas cuatro fosas, informó por su parte este el lunes la Procuraduría General (PGR, fiscalía).

La fiscalía difundió sus fotografías para que la ciudadanía los identifique "por la probable comisión de otros delitos", señaló un comunicado de la PGR.

El hombre que dio a conocer la ubicación de las últimas cuatro fosas dijo además que participó en "el asesinato e inhumación ilegal de 43 cuerpos" de los 88 localizados.

Una vocera de la fiscalía explicó vía telefónica que la PGR y la procuraduría de Tamaulipas siguen trabajando en la identificación de las víctimas, pero declinó dar detalles.

Los primeros indicios apuntan a que las víctimas de lo que es el mayor hallazgo de entierros clandestinos en México son pasajeros de al menos dos autobuses que fueron secuestrados en marzo pasado cuando atravesaban la zona de San Fernando.

Las autoridades consideran que las víctimas son mexicanos, aunque el consulado de Estados Unidos en Matamoros (fronterizo con Estados Unidos), informó que tiene el reporte de un estadounidense que fue obligado a descender de un autobús de pasajeros por hombres armados en un caso ocurrido entre finales de marzo y principios de abril.

Los "pasajeros del sexo masculino, incluido un ciudadano estadounidense, fueron obligados a descender de los autobuses y no han sido localizados", añadió la página.

En este municipio, de 6.000 km2 y localizado a 160 km de la frontera con Estados Unidos, fueron hallados en agosto de 2010 los 72 cadáveres de migrantes centro y sudamericanos en una masacre atribuida al cartel de los Zetas, militares desertores que fueron reclutados por el crimen organizado.

Tras conocerse los macabros hallazgos en distritos del centro del país, principalmente en Guanajuato y Querétaro, se han multiplicado las denuncias de desapariciones de hombres que viajaban a Estados Unidos en autobús, la mayoría con la intención de cruzar la frontera ilegalmente, pero cuyo paradero se desconoce desde al momento en que ingresaron a Tamaulipas.

"En la Sierra Gorda de Querétaro nos denunciaron que dos autobuses en los que viajaban hombres del poblado desaparecieron cuando llegaron a Tamaulipas. Eso fue hace un año, no sabemos sí son parte de estas víctimas, estamos investigando", dijo una fuente de la fiscalía de Querétaro.

La mayoría de las líneas de autobuses que atravesaban San Fernando suspendieron esos recorridos al no haber garantías de seguridad, reportaron medios locales.

El consulado de Estados Unidos en Tamaulipas, ruta de la mayor parte del comercio de México hacia su vecino del norte, recomendó a los estadounidenses no transitar por carreteras de la zona.

Entre los meses de diciembre de 2006 y de 2010 se registraron en México más de 34.600 homicidios en el marco de la ofensiva militarizada contra el narcotráfico, según el balance oficial. A éste se suman un promedio de 1.000 muertes violentas mensuales, según conteos coincidentes de la prensa.