Jorge Eduardo Arellano
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SAN JOSÉ / AFP

La Policía costarricense detuvo ayer martes a 14 personas, entre ellas a una jueza de familia y varios profesionales, presuntamente vinculados con la compra y venta de niños, que disfrazaban como adopciones, informaron fuentes oficiales.

Efectivos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) lanzaron un vasto operativo en la capital, las ciudades de Atenas (noroeste) y Liberia (norte), efectuando cerca de una docena de allanamientos, informó el jefe del cuerpo policial, Jorge Rojas.

Entre los detenidos se encuentra una jueza de familia de Liberia, 250 km al norte de San José, un abogado, presunto jefe de la organización criminal, dos trabajadores sociales y varias amas de casa, cuyas identidades no fueron reveladas por las autoridades.

Según Rojas, la banda contactaba a mujeres embarazadas que no querían o no podían conservar a sus hijos, para lo que contaban con la ayuda de personal de las clínicas.

Cuando el niño nacía, el grupo se encargaba de arreglar los trámites de adopción para alguna familia, a la que cobraban sumas que en algunos casos superaron los 10,000 dólares.

“Era necesario que esto reventara hoy” para detener las actividades de la banda, a la que se le viene siguiendo la pista desde hace dos años, aseguró el fiscal general, Francisco Dall Anese.

El fiscal explicó que se descubrieron numerosos casos de niños vendidos por el grupo dentro y fuera del país, pero que sólo tres fueron plenamente documentados.