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  • Redacción web

Panamá, al igual que otros muchos países de Latinoamérica, inicia hoy cuatro días intensos de desenfreno, durante los que las reinas brillarán con luz propia y los ciudadanos dejarán de lado sus problemas cotidianos al ritmo de salsa, reggae, reguetón y música típica.

El país espera con ansia todo el año a que lleguen estas fiestas, que superan en popularidad incluso a los días patrios de noviembre y que se celebran desde 1910, cuando fueron institucionalizadas por el alcalde capitalino José Agustín Arango.

"No hay nada como los carnavales", reconoce a Efe Alberto, un bailarín de salsa, que el sábado partirá con toda su familia hacia el interior.

Las fiestas del rey Momo arrojan en Panamá unos números de vértigo, teniendo en cuenta que es un país que no mide más de 75.000 kilómetros cuadrados y en el que habitan solo 4 millones de personas.

Los carnavales son especialmente famosos en las localidades del interior como Las Tablas, Chitré y Penonomé, donde unos camiones cisterna rocían con agua a la gente en los denominados "culecos".

Está previsto que hasta allí se trasladen entre hoy y mañana cerca de 250.000 personas, procedentes en su gran mayoría de la capital, y que lleguen al país 50.000 turistas extranjeros, principalmente estadounidenses, según las estimaciones de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP).

Las principales terminales de autobuses de la capital panameña ya lucían abarrotadas desde primera hora de la mañana y en las calles, que se van vaciando a lo largo del día, se respira cierto alboroto y excitación.


Son unos días tan sumamente esperados que el Gobierno adelantó a febrero la paga extraordinaria correspondiente a abril para que los funcionarios puedan asumir los gastos de la vuelta a clase.

El Gobierno lleva toda la semana recordándole a la gente que el curso escolar comienza el próximo 6 de marzo y que no se pueden gastar todo el presupuesto en "guaro" (alcohol) porque tienen que reservar una parte para comprar el material escolar de los niños.

Las autoridades también han pedido la contención sexual, ya que está estadísticamente probado que la mayoría de los embarazos que se dan en el país se registran durante estos días, y mucha prudencia en las carreteras.

El año pasado hubo 13 muertos y centenares de accidentes de tráfico por todo el país que causaron más de 130 heridos, según los datos oficiales.

La Fuerza de Tarea Conjunta, unidad que aglutina a todos los cuerpos de seguridad y que actúa en situaciones excepcionales o de emergencia, desplegó 25.000 agentes por todo el país y casi un millar de socorristas en las principales playas, tal y como anunció esta semana en rueda de prensa.

Aunque la gran fiesta tiene lugar en más de medio centenar de pueblos y ciudades del interior, muchos panameños se quedan en la capital para disfrutar de un sinfín de tarimas, desfiles, reinas, bandas musicales y "culecos".

Este año, el paseo marítimo de la ciudad, conocido como Cinta Costera, tendrá sabor cubano, ya que emulará al famoso carnaval de la Calle 8, la mítica avenida de Miami donde reside la comunidad exiliada de la isla.

La coronación de la reina capitalina, Gisselle Ow Young, de 22 años y estudiante de hostelería, tendrá lugar la noche del viernes en un colorido desfile amenizado por distintos artistas panameños y extranjeros.

La ATP ha destinado en total 2,2 millones de dólares para estos días, de los cuales 700.000 van a parar a los 15 principales carnavales que se celebran en el interior.