•   San José, Costa Rica  |
  •  |
  •  |
  • EFE

El Museo Nacional de Costa Rica informó hoy que ordenó a la empresa PINDECO, de la trasnacional Del Monte, un estudio arqueológico completo de las 600 hectáreas de un polémico proyecto de siembra de piña cercano a un sitio declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad en el sur del país.

El museo divulgó un informe técnico elaborado por los arqueólogos Adrián Badilla, Myrna Rojas y Francisco Corrales, en el que establece una serie de recomendaciones y ordena una "evaluación arqueológica del área total del cultivo".

"No se aprueban movimientos de tierra, ni limpieza del área hasta que concluya la evaluación arqueológica del proyecto y se aprueben las recomendaciones del estudio", señala el museo en el informe.

El museo, ente encargado de resguardar el patrimonio arqueológico de Costa Rica, también solicitó a la Secretaría Técnica Ambiental (Setena) del Ministerio de Ambiente y Energía modificar el reglamento vigente para mejorar los procedimientos arqueológicos que se aplican al tramitar permisos de viabilidad ambiental.

Tras haberle otorgado los permisos ambientales en diciembre anterior, la Setena, a solicitud del ministerio, frenó el proyecto piñero el pasado 18 de mayo hasta que no se solucionen "varios aspectos" relacionados a sitios arqueológicos y humedales.



Según los ambientalistas, el proyecto piñero de 600 hectáreas pone en riesgo humedales y sitios arqueológicos que podrían estar conectados con las esferas de piedra precolombinas ubicadas a pocos kilómetros en cuatro sitios arqueológicos declarados por la Unesco en 2014 como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

El Museo Nacional tiene registrados cerca de 200 sitios arqueológicos de la época precolombina en el cantón de Osa, provincia de Puntarenas (sur), de los cuales, a la fecha, se conocen siete dentro del área del proyecto de la compañía piñera y que abarcan 56 hectáreas.

Las esferas de piedra precolombinas son únicas en el mundo y fueron elaboradas por indígenas del sur de Costa Rica con fines astronómicos, sociales y artísticos, entre los años 300 y 1.500 d. C., y es posible que muchas de ellas aún estén enterradas en la zona.

La Cámara Nacional de Productores y Exportadores de Piña ha asegurado que el Plan de Gestión Ambiental de la empresa garantiza la protección de los humedales y la riqueza arqueológica.

La Federación Ecologista informó el martes que envió una carta a la Unesco para pedirle que ordene la protección de zonas arqueológicas cercanas a un sitio Patrimonio de la Humanidad, incluidas las fincas destinadas a la piña.

Costa Rica, que tiene 43,000 hectáreas sembradas de piña, es el mayor productor y exportador mundial de esta fruta con ventas anuales al exterior cercanas a los 1.000 millones de dólares.