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  • EFE

El Organismo de Inteligencia del Estado (OIE) de El Salvador financió a los mediadores de una polémica tregua entre las pandillas (2012-2014), aseguró hoy el exdirector de este ente y general del Ejército Francisco Salinas.

Salinas, llamado a testificar este lunes durante el juicio contra 18 personas por los supuestos delitos cometidos en las prisiones durante el armisticio, señaló que la OIE pagaba el alquiler de la oficina desde la que operaban los mediadores.

Aseguró que al llegar a la institución, en mayo de 2013 después de que la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema declarara inconstitucional su nombramiento como director de la Policía, obtuvo dicha información.

Por otra parte, el uniformado apuntó que el "colapso" del pacto de no agresión entre las pandillas se dio cuando la referida sala del Supremo sacó al general David Munguía Payés, actual titular de la Defensa, del Ministerio de Seguridad.

Explicó que el método para continuar con la tregua del sucesor de Munguía Payés, Ricardo Perdomo, "no le funcionó", porque este sacó al obispo castrense, Fabio Colindres, de la mediación e introdujo al padre español Antonio Rodríguez y al pastor evangélico Carlos Rivas.

Rodríguez, conocido como el padre Toño, es el único condenado por introducir objetos prohibidos a las prisiones con pandilleros, en 2014, pero el religioso pudo salir en libertad bajo ciertas condiciones, al ser la condena menor a tres años y por haber reconocido los delitos que se le imputaron.

Por otra parte, el general Salinas señaló que la tregua "definitivamente era una política de gobierno por todas las instituciones involucradas" y que el expresidente Mauricio Funes (2009-2014) "tenía conocimiento pleno".

El fiscal general, Douglas Meléndez, aseguró en mayo de 2016 que durante la tregua, "funcionarios y empleados públicos se valieron de sus cargos para cometer diversos delitos" y "como producto de estas negociaciones con criminales se generó corrupción al romper la legalidad del sistema penitenciario".

En febrero de 2015, Funes justificó el "acompañamiento" de su Gobierno a la tregua porque durante esta el promedio mensual de muertes violentas pasó de 340 a 160, y el registro diario de asesinatos bajó de 15 a 5.

Un estudio realizado por el Instituto Centroamericano de Investigaciones para el Desarrollo y el Cambio Social (Incide) sostiene que las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS13) recrudecieron su patrón de violencia entre 2010 y 2015 por el mayor control territorial que les permitió esa tregua.