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  • ACAN-EFE

La representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en El Salvador, Nadine Perrault, dijo en una entrevista con Acan-Efe que este país "no necesita reformar el sistema judicial para proteger a las niñas del matrimonio infantil", recientemente prohibido en esta nación.

El pasado 17 de agosto la Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó, con 76 votos de los 84 posibles, una reforma al Código de Familia para prohibir el matrimonio entre adultos y menores de edad, sin excepciones.

Esta decisión fue aplaudida por la representante de Unicef, quien manifestó que es necesario que todas las instituciones que integran el sistema judicial cumplan con su labor y "no sigan cometiendo más violaciones a la niñez" con la autorización de uniones tempranas.

Perrault señaló que "no es necesario reformar el sistema judicial para cumplir con las reformas al Código de Familia", ya que el Estado salvadoreño puede garantizar el cumplimiento de estas con las entidades que tiene, las cuales deben de actuar bajo lo establecido para acabar con la práctica de las uniones de adultos con menores.

"Sin duda las instituciones que integran el sistema de justicia de este país deben de realizar un enorme trabajo, porque, aunque ya se prohíbe el matrimonio infantil y hay sanciones, la impunidad sigue", manifestó la representante de Unicef.

Perrault aseguró que la prohibición de las uniones tempranas debe de ir acompañada de un extenso trabajo para cambiar las actitudes y comportamientos de muchos salvadoreños, ya que es necesario que la población se de cuenta que las niñas y las adolescentes son personas con derechos y estos deben de ser respetados.

La experta en protección de la infancia recordó que las reformas al Código Penal no son retroactivas (no se procesarán hechos pasados), por lo que "de aquí en adelante es donde las instituciones deben de asegurar su aplicación".

La funcionaria, representante de Unicef en El Salvador desde el 2015, aseguró que "si bien esta reforma pone fin al matrimonio infantil, se debe de hacer un trabajo muy importante dentro de los hogares para que todos seamos conscientes de que de ahora en adelante las niñas y adolescentes tienen el derecho de oponerse a una unión temprana".

La haitiana subrayó que se debe de "hacer mucho en términos de educación para que no se continúen vulnerando los derechos de las niñas y las adolescentes, para que la sociedad comprenda que en el siglo XXI, problemáticas como los matrimonios infantiles, la explotación sexual y la esclavitud ya no deben existir".

La delegada reiteró el compromiso de apoyar las acciones que ejecute el Gobierno en favor de la niñez y la adolescencia, y aseguró que tras la prohibición del matrimonio infantil, la Unicef vigilará su aplicación, medirá los avances y tratará de concienciar a la población de la importancia de proteger a este sector de la sociedad.

"Tenemos el compromiso de apoyar al país para que esta reforma tenga un impacto positivo en la vida, aunque sea, de una niña (...) aunque aún falta mucho trabajo, prohibir el matrimonio infantil fue un gran paso para El Salvador", agregó.

A inicios de agosto El Salvador prohibió por ley el matrimonio infantil, con lo que busca revertir las cifras negativas que produce ese flagelo, sobre todo en términos de pobreza, y que fueron recogidas en el informe "Infancia Robadas 2017" de la ONG Save The Children.

El estudio detalla que en El Salvador el 21 % de las mujeres entre 15 y 19 años están casadas o viven en pareja, uniones por las que se han incrementado los embarazos a temprana edad, que en el país alcanza una tasa de natalidad de 64,9 partos por cada 1.000 niñas de entre 15 y 19 años.

Según Unicef, el año pasado en el mundo 700 millones de mujeres se casaron siendo menores de edad, número que puede subir a 1,2 millones en 2050.