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  • AFP

La decisión de la corte constitucional de Guatemala de suspender la orden del presidente Jimmy Morales de expulsar al jefe de la misión anticorrupción de la ONU, abrió un paréntesis en la crisis que vive el país, pero dejó debilitado al mandatario.

Para demostrar que aún no se acalla el rechazo a la decisión del presidente de expulsar al jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), el colombiano Iván Velásquez, nuevas manifestaciones se produjeron en la capital.

El martes, la Corte de Constitucionalidad (CC), máxima instancia judicial, suspendió de forma definitiva la orden de expulsión del comisionado al considerar que el presidente Morales violó preceptos constitucionales al adoptar esa decisión.

Morales ordenó la expulsión del exjuez colombiano el pasado domingo, pero la CC acogió recursos de amparo para suspender el martes de forma definitiva esa medida presidencial.

El mandatario acusó a Velásquez de intromisión en asuntos internos y sobrepasar el mandato del ente internacional, dos días después que Velásquez y la fiscal general, Thelma Aldana, pidieran levantar sus fueros para que se le investigue por financiamiento ilícito durante la campaña electoral de 2015.

- Desgaste presidencial -

El abogado constitucionalista Alejandro Balsells consideró que Morales tiene como última carta acudir a la ONU si quiere mantener su postura de expulsar a Velásquez.

"Si el presidente llega a mantenerse en esa posición, la Corte le señaló que el acuerdo de convenio con Naciones Unidas mantiene el dialogo directo como mecanismo" para resolver controversias, explicó Balsells a la AFP.

El abogado precisó que la orden de Morales de expulsar a Velásquez dejó la imagen presidencial "totalmente desgastada y deslegitimada", sentenció.

El exvicepresidente Eduardo Stein (2004-2008) coincidió con Balsells al indicar que el jefe de Estado "se metió a un desgaste innecesario" al ser mal asesorado respecto a la forma de expulsar al exjuez colombiano.

"Existe una cláusula del convenio; si hay discrepancias las partes tienen que resolver sus diferencias. No sabemos por qué el presidente no utilizó ese recurso, sino que optó por un camino confrontativo que tendrá que explicar a la población", dijo Stein a la AFP.

- Actuando al revés -

Asimismo, Stein consideró que el panorama se presenta complicado para el país ya que la coexistencia entre Morales y Velásquez es casi imposible tras la fallida orden de expulsión dictada por el mandatario.

"El presidente hizo la jugada con una carta muy riesgosa y ese riesgo nos tiene sumidos en una crisis que tiene una serie de escenarios de orden político y de orden jurídico", señaló a AFP el politólogo Enzo Rozal.

El analista asegura que el gobernante se sumó "al conjunto de intereses proimpunidad que ha sido develado" por la fiscal y la Cicig y que tras ordenar la expulsión de Velásquez se ha "convertido en vocero, en la voz cantante", de los corruptos.

Según Rozal, la convulsión que vive Guatemala es la consecuencia de la crisis desatada en 2015 cuando el encarcelado expresidente Otto Pérez renunció al cargo tras ser acusado de encabezar una banda de defraudación fiscal en aduanas.

"Se esperaba que el presidente Morales contribuyera a la estabilización, pero ha actuado al revés porque ha exacerbado más el ambiente candente desde hace dos años", insistió.

Morales enfrenta una situación compleja por tres denuncias en la que se pide levantar sus fueros para que pueda ser investigado penalmente.

Sin embargo, Rozal descarta que esas solicitudes prosperen en el Congreso porque será difícil alcanzar 105 votos de los 158 diputados para quitarle la inmunidad.