•   San José, Costa Rica  |
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  • EFE

El Juzgado Penal del I Circuito Judicial de San José (Costa Rica) impuso seis meses de prisión preventiva contra un costarricense de apellidos Cornejo Moya por supuestamente vender el bebé de su compañera a una pareja de El Salvador.

La Fiscalía Adjunta contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes informó hoy que el Juzgado Penal impuso el viernes pasado la prisión preventiva a la espera de juicio contra Cornejo, sospechoso del delito de trata de personas con fines de adopción irregular.

Según la Fiscalía, en junio de 2016, el detenido y una mujer con quien sostenía una relación se enteraron de que se encontraba embarazada y ambos habrían coincidido en que no podían encargarse del menor, por lo que, supuestamente, Cornejo publicó un anuncio en un sitio web para dar en adopción al bebé.

Supuestamente, la pareja fue contactada por una mujer y su esposo, de apellidos Aguilar Garza y Shultz, respectivamente, quienes viven en El Salvador y se convertirían en los padres adoptivos del menor.

Al parecer, según la Fiscalía, la mujer incluso llegó a Costa Rica para acompañar a la embarazada a un chequeo médico, donde además confirmó que esta esperaba una niña.

Posteriormente, Cornejo y la mujer se trasladaron a El Salvador el 28 de julio de 2016 para, supuestamente, permanecer ahí hasta que se diera el parto. Se sospecha que, tras hacer las coordinaciones previas para entregar a la menor, todos los gastos asociados a su viaje y estadía fueron cubiertos por Aguilar y Shultz.

Finalmente, la niña nació el 21 de agosto de 2016 en un hospital en San Salvador. Allí, supuestamente, la madre fue ingresada con la identidad de Aguilar, y con Shultz como supuesto padre de la niña, lo que habría facilitado la presunta adopción irregular.

Los cuatro son investigados por la justicia costarricense, mientras el infante está en Costa Rica con su madre, bajo custodia policial, en casa de la abuela, quien fue la que denunció el caso.

La abuela, no identificada, recurrió a las autoridades costarricenses al enterarse de lo ocurrido, para intentar recuperar a su nieta.

La investigación del caso continúa de manera conjunta entre la Fiscalía y la Unidad de Trata y Tráfico de Personas del Organismo de Investigación Judicial.