•   Tegucigalpa, Honduras  |
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  • EFE

Dos semanas después de las elecciones generales del 26 de noviembre, Honduras sigue sin conocer al presidente electo y sumida en una crisis con manifestaciones promovidas por el principal candidato opositor, Salvador Nasralla, quien asegura ser víctima de un "fraude".

La incertidumbre surgió luego de que el mismo día de las votaciones Nasralla, candidato de la Alianza de Oposición contra la Dictadura, y el del gobernante Partido Nacional y presidente del país, Juan Orlando Hernández, se autoproclamaron vencedores sin que se conociera el primer informe oficial de la autoridad electoral.

Los resultados difundidos por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) revelan un estrecho margen entre Hernández, que se alza con el 42,98 % de los votos, y Nasralla, que sumó el 41,38 %, escrutadas el 100% de las mesas.

Mientras Nasralla sigue alegando "fraude" y pidió el viernes la nulidad de las elecciones en la fórmula presidencial y el recuento voto por voto de las 18.128 actas del proceso, el TSE, al que dice no reconocer, finalizó hoy un segundo recuento especial, de 4.753 actas, iniciado el jueves.

A esas se suman el recuente hecho los días 3 y 4 pasados de otras 1.006 actas con inconsistencias.

Matamoros ha reiterado que el problema con los líderes de la Alianza de Oposición, cuyo coordinador general es el expresidente hondureño Manuel Zelaya, quien fue derrocado en 2009, es que "hacen denuncias pero no presentan las pruebas" ante el TSE.

La otra cara de la misma moneda, el gobernante Partido Nacional, aplaudió el viernes a través de su presidente, Reinaldo Sánchez, la decisión del TSE de revisar nuevamente las 4.753 actas electorales y el recuento de voto por voto, con lo que asumen bastaría para conocer al presidente electo el 26 de noviembre, en unas masivas votaciones.

El TSE tiene hasta el día 26 de diciembre para declarar al presidente electo y los demás ganadores en las fórmulas para diputados y alcaldías.

El ente electoral debe responder esta semana las cerca de 200 impugnaciones, dos de nulidad de las elecciones en la fórmula presidencial, y las de diputados y alcaldías, que terminaron de ser presentadas el viernes cuando estaba por vencer el plazo.

La crisis política que vive el país se comenzó a calentar más el 29 de noviembre, cuando Nasralla denunció que le estaban haciendo un fraude luego de una "caída del sistema" que hizo que la página web del TSE se detuviera justo cuando Hernández comenzaba a rebasar, por primera vez, al candidato de la Alianza de Oposición.

Hasta entonces, Nasralla se mantuvo arriba con una ventaja de casi cinco puntos desde el primer informe oficial presentado por el TSE, con demora, el 27 de noviembre, pero luego los resultados comenzaron a darle el triunfo a Hernández.

Así inició una cadena de manifestaciones en principales ciudades, "pacíficas", según Nasralla y Manuel Zelaya, quienes atribuyen a "infiltrados" del partido de gobierno el vandalismo, con saqueo e incendio de decenas de negocios, pequeños, medianos y grandes, y bienes públicos, entre otros.

Además, durante las protestas se han registrado cerca de 20 muertos, entre ellos dos policías, y decenas de heridos y detenidos, según fuentes privadas y medios locales de prensa.

Las últimas manifestaciones, que obligaron al Gobierno a decretar un estado de excepción nocturno por diez días, que finaliza hoy, sí han sido pacíficas, salvo en tomas de bulevares y autopistas, donde los manifestantes queman neumáticos en las barricadas que montan.

La incertidumbre no sólo es por quién será el presidente electo, lo que se presume, por los informes del TSE, recaerá en Hernández, sino también por las advertencias de la Alianza de la Oposición, que ha venido haciendo llamamientos a la "desobediencia civil" y advertido que si el TSE proclama ganador a Hernández el país se volverá "ingobernable".

La apuesta de la Alianza de Oposición es por la salida del poder de Hernández, mientras que Estados Unidos, a través de su encargada de negocios en Tegucigalpa, Heide Fulton, subrayó el sábado que están "listos para trabajar con el que gane".