•   Tegucigalpa, Honduras  |
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  • EFE

Monigotes representando al presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández; al candidato de la Alianza de Oposición contra la Dictadura, Salvador Nasralla, y el entrenador de la selección de fútbol, el colombiano Jorge Luis Pinto, serán quemados en la nochevieja para despedir 2017.

A la "hoguera" también será enviado el magistrado presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), David Matamoros, a quien Nasralla acusa de haber fraguado el fraude contra él para que las elecciones generales del 26 de noviembre las ganara el candidato del gobernante Partido Nacional y presidente del país, Juan Orlando Hernández.

Las representaciones humanas de políticos hondureños, rellenas con morteros y petardos, hechas este año por artesanos en diferentes ciudades, serán quemadas en la última noche del año como una tradicional expresión popular en contra de personajes que, en opinión de sus creativos, le hicieron mucho daño al país en 2017.

Los comicios de noviembre se celebraron en orden y de manera masiva, pero a partir del día 29 del mismo mes inició una crisis política con manifestaciones violentas, algunas con vandalismo, que han dejado al menos 31 muertos -según cifras oficiales- por el presunto "fraude electoral" denunciado por Nasralla.

La crisis ha dado pie para que este año los monigotes, que representan el "Año viejo" que se va, con figuras de personajes que por lo general son altos funcionarios del gobierno, estén dedicados al proceso electoral y sus principales protagonistas. La televisión y medios impresos locales han mostrado monigotes que representan a Hernández, Nasralla, al coordinador de la Alianza de Oposición el expresidente Manuel Zelaya, David Matamoros y al ente electoral, entre otros personajes que serán quemados mañana.

Uno de los artesanos, Alexander Lagos, quien con su hermano Luis llevan varios años haciendo monigotes de "Año viejo" en Tegucigalpa, dijo a Acan-Efe que en 2017 los personajes a quemar son el presidente Hernández, Nasralla, Matamoros y el "sufrido pueblo hondureño".

Además, serán quemados monigotes representando un millonario desfalco en el Instituto Hondureño de Seguridad, descubierto hace cuatro años, que salpica a políticos, empresarios y periodistas, entre otros, cuyo caso sigue en investigación con algunos de los acusados en prisión y otros prófugos. Del fuego no escapará la imagen del colombiano Jorge Luis Pinto, "por malo, pues no pudo clasificar a la selección al Mundial" de Rusia 2018, indicó Alexander Lagos. La obra de los hermanos Lagos incluye un trineo "conducido por Juan Orlando Hernández, acompañado de Salvador Nasralla", mientras que "los renos son representados por un Juan Pueblo (el pueblo hondureño) pobre y flaco", explicó Alexander.

En la parte trasera del trineo, simbolizando regalos navideños van imágenes del TSE y su magistrado presidente David Matamoros, y el Seguro Social, por el millonario desfalco a esa institución, añadió el artesano, que con su hermano y varios empleados trabajan en un taller de tapicería, en el sur de la capital hondureña.

Alexander indicó que este año también han hecho una figura que representa al alcalde de Tegucigalpa, Nasry Asfura, "no para quemarlo, sino en reconocimiento a la buena obra" física "que ha hecho", como varios pasos aéreos, túneles, rotondas y ampliación de calles y bulevares en la ciudad, "porque también vemos lo bueno".

En el céntrico barrio La Leona, otro artesano, que también lleva varios años haciendo un "Año viejo" para quemarlo el 31 de diciembre, en 2017 escogió como personaje al magistrado presidente del Tribunal Supremo Electoral. Por cabeza y como para que no haya duda de quién se trata su "Año viejo", al monigote le colocó una fotografía ampliada de David Matamoros, uno de los presuntos autores del "fraude electoral".

Los tradicionales monigotes de fin de año en Honduras son elaborados al aire libre para que la gente los aprecie y, de paso, si tiene voluntad, contribuya con algún aporte económico para la compra de los cohetes, morteros y petardos con que serán rellenados, incluso para hacerse fotos.

Se trata de una "quema" de los personajes que al finalizar cada año la opinión popular considera que son los que le han hecho mayor daño al país, lo que expresan a manera de protesta.