•   Tegucigalpa, Honduras  |
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  • ACAN-EFE

La Conferencia Episcopal de Honduras pidió hoy al presidente del país, Juan Orlando Hernández, y al excandidato opositor Salvador Nasralla que inicien un diálogo para solucionar la crisis postelectoral o que acepten un "arbitraje mediador".

La salida a la crisis política que vive Honduras es "un diálogo inclusivo con la presencia de representantes de todos los sectores de la sociedad y por medio del análisis de todos los desafíos que necesitan responderse con urgencia, a fin de superar la actual crisis", indicó el organismo religioso en una carta enviada a Hernández y Nasralla.

En la carta abierta, los obispos señalan que creen en "el valor del diálogo" y aceptan la reciente convocatoria que hizo Hernández, pero consideran que para que el dialogo sea "valedero" debe ser "franco, eficaz, creativo y sin condiciones, que implique a todos los sectores de la sociedad".

Además, debe tener "objetivos palpables para resolver asuntos fundamentales de nuestra sociedad, realizables a corto plazo, con compromisos concretos de los sectores políticos del país para ejecutarlos".

La Conferencia Episcopal resalta que "la ausencia del diálogo" entre Hernández y Nasralla, excandidato presidencial de la Alianza de Oposición contra la Dictadura, "profundiza la crisis política" en Honduras y hace "inviable el gran diálogo que apoya y espera la mayoría de la población".

"Si no se logran a corto plazo acuerdos reales, racionales y altruistas se agudizará la violencia, habrá mayor represión militar y policial y aumentará el número de víctimas mortales", enfatizan.

En Honduras estalló la violencia al conocerse los resultados electorales del pasado mes de diciembre. Foto: EFE / END.Además, añaden los obispos, "se paralizará la economía del país, se acrecentará la pobreza, se dividirá aún más la población, lo que podría derivar hacia una situación de ingobernabilidad".

Por eso los obispos piden de manera "respetuosa y encarecidamente" a Hernández y Nasralla que "se sienten a platicar para encontrar salidas a esta situación llena de zozobras o que acepten un arbitraje mediador por alguna de las instituciones internacionales de las que Honduras es miembro".

El mediador será el encargado de conciliar las posiciones de Hernández y Nasralla "sin ventajas políticas para nadie, a fin de llegar a las decisiones que mejor beneficien la sociedad", resalta la Conferencia Episcopal.

Con ello, según el mensaje, ambos políticos estarían "dando una muestra fehaciente de su amor por Honduras", y considera que esa medida "haría factible el necesario y urgente diálogo nacional que espera toda la sociedad".

Los obispos hondureños piden a Dios que "ilumine" la mente y "ablande" el corazón de Hernández y Nasralla para que encuentren los caminos de reconciliación que la Patria necesita".

La crisis postelectoral, que es "motivo de preocupación internacional", según la Conferencia Episcopal, surgió luego de que el 29 de noviembre de 2017 Nasralla denunció que en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) se estaba fraguando un fraude electoral en su contra para favorecer a Hernández.

Nasralla, que no reconoce la victoria que obtuvo Hernández, reafirmó hoy que él es el ganador de los comicios y que las protestas continuarán de manera "indefinida" a partir del sábado hasta que el gobernante renuncie.

Según el TSE, Hernández ganó las elecciones generales con el 42,95 de los votos, frente al 41,42 % que obtuvo Nasralla.