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  • EFE

El presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, llamó hoy a todas los sectores de la sociedad para "unificar esfuerzos y encontrar soluciones" para los compatriotas con Estatus de Protección Temporal (TPS), luego que el Gobierno de EEUU cancelara el programa.

"Hago un nuevo llamado para que, independientemente de nuestras convicciones políticas, nos unamos para trabajar en soluciones a favor de nuestros compatriotas amparados por el TPS", dijo Sánchez Cerén durante la ceremonia de conmemoración del 26 aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz, que se realizó en el Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO), en San Salvador.

El mandatario sostuvo que "este 26 aniversario de los Acuerdos de Paz es propicio para impulsar nuevos procesos de diálogo que contribuyan a dar respuesta a los retos que enfrentamos como país".

Señaló que uno de esos retos "es brindar mayor apoyo a nuestros hermanos en el exterior, quienes son parte entrañable de nuestra nación y brindan decisivos aportes en el ámbito económico, social y cultural del país".

Sánchez Cerén aseguró que "la búsqueda de alternativas para este grupo de compatriotas requiere un esfuerzo de unidad nacional, tanto para lograr una legislación que les brinde la posibilidad de la residencia en aquel país, como para recibir a quienes decidan regresar". Unos 300 inmigrantes y activistas marcharon en el centro de Los Ángeles para pedir "respeto" para los beneficiados con el programa de Estatus de Protección Temporal (TPS).

Agregó que su gobierno tiene "una sólida relación de amistad y cooperación con Estados Unidos", la que, según el mandatario, se refleja en esfuerzos conjuntos como el Plan de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte de Centroamérica.

El Salvador celebra este martes el 26 aniversario de los Acuerdos de Paz en medio de una grave crisis migratoria, una economía debilitada y altos índices de violencia.

El pasado 8 de enero, el Gobierno de Donald Trump anunció la suspensión del TPS para más de 190.000 salvadoreños en septiembre de 2019, fecha para la que deberán haber abandonado Estados Unidos si no han obtenido otra vía de regularización, pese a que la mayoría vive en el país desde hace al menos 20 años.

La decisión envuelve un drama social y humano, con familias que se enfrentan a una separación puesto que muchos de los salvadoreños amparados en el TPS tienen hijos estadounidenses, así como un ángulo económico, dado que las remesas que envían desde EE.UU. a El Salvador sostienen buena parte de la economía del país centroamericano.

Mientras tanto, en el tema de la violencia, El Salvador registró en los primeros catorce días de 2018 un alza de los asesinatos del 14,4 % en comparación con el mismo lapso de 2017, de acuerdo a los datos oficiales. Claudia Treminio, de raíces salvadoreñas, posa con un cartel durante la marcha por la residencia permanente para beneficiados con TPS.

Entre el 1 y 14 de enero fueron asesinadas 143 personas, frente a las 125 ultimadas en el mismo período del año recién terminado.

Durante los 12 años de guerra, en los que se enfrentaron la guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional FMLN, ahora en el poder como partido político, y el Ejército de este país, financiado por Estados Unidos, murieron unas 75.000 personas y desaparecieron otras 8.000.