•   San José, Costa Rica  |
  •  |
  •  |
  • ACAN-EFE

Decenas de personas marcharon hoy por las principales calles de San José para pedir un Estado laico, libre de homofobia, que respete la diversidad sexual y los derechos humanos.

El colectivo "Yo sí quiero un Estado laico CR" convocó a la población para salir desde el Parque Central, ubicado en el corazón de la capital, y finalizar frente a la Asamblea Legislativa.

La organización indicó que la idea surgió a raíz de los discursos machistas y homofóbicos que vienen principalmente de partidos políticos cristianos, sectores conservadores y de la Iglesia Católica, en los que niegan derechos fundamentales a personas sexualmente diversas.

"Queremos un Estado laico que respete la diversidad de pensamiento, de credos y los derechos humanos. Este movimiento surge por esos discursos machistas, homofóbicos y transfóbicos, cuando más bien se deberían tratar las problemáticas sociales más fuertes como los femicidios o reducir el embarazo en las niñas", expresó a Acan-Efe la vocera Yuleysi Segura.

Entre los derechos por lo que marchan hoy están los sexuales y reproductivos, la decisión de las mujeres sobre sus cuerpos y vidas, los derechos a una vida sin violencia y exclusión para la población de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGTBI), así como una la educación sexual y afectiva para los adolescentes.

Segura añadió que lo que quieren es una sociedad "más justa y equitativa", donde se garantice el reconocimiento y respeto de los derechos humanos para todas las personas sin discriminación por sexo, género, orientación sexual, etnia o identidad.

"Luchamos por un Estado Laico que garantice que el fundamentalismo religioso no intervenga en las decisiones políticas, principalmente en materia de derechos humanos. Es muy necesario que la Iglesia Católica deje de intervenir", destacó Segura.

Entre sus peticiones se encuentran que el Estado costarricense deje de financiar a la Iglesia Católica y a sectores religiosos fundamentalistas, por medio de los impuestos.

Además, de respetar y poner en marcha la opinión consultiva de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) a favor del matrimonio gay.

Así como una reforma al artículo 75 de la Constitución Política, que actualmente dice "La Religión Católica, apostólica,Romana, es la del Estado, el cual contribuye a su mantenimiento, sin impedir el libre ejercicio en la República de otros cultos que no se opongan a la moral universal ni a las buenas costumbres."

Por un texto que diga: "El Estado será neutral en materia religiosa, y garantizará la libertad de conciencia y la de profesar cualquier religión dentro del marco de la ley (...)".