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El candidato del evangélico Partido Restauración Nacional Fabricio Alvarado, encabeza las elecciones presidenciales de Costa Rica con un 25.9 por ciento de los votos, una vez conocido el tercer corte de los resultados con el 46.70 por ciento de las mesas escrutadas en Costa Rica.

Tras este corte, el oficialista Carlos Alvarado, del Partido Acción Ciudadana, remontó a la segunda posición con un 20.1 por ciento de los votos, mientras que el líder del Partido Liberación Nacional, Antonio Álvarez Desanti, bajó al tercer lugar con un 19.5 por ciento.Un total de 3.3 millones de costarricenses estaban convocados a las urnas para elegir al nuevo presidente.

Los porcentajes de estos tres primeros partidos con el 46.7 por ciento de las mesas escrutadas continúa lejos del 40 por ciento necesario para ganar en la primera vuelta, por lo que la tendencia apunta a una segunda vuelta que se celebraría el próximo 1 de abril.

De acuerdo con los datos del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), la participación se situaría ahora en un 64.66 por ciento frente a un abstencionismo del 35.34 por ciento.

El Partido Unidad Social Cristiana de Rodolfo Piza (PUSC) obtendría el 15.88 por ciento de apoyo mientras que el quinto lugar quedaría para el polémico abogado Juan Diego Castro, del Partido Integración Nacional con un 9.47 por ciento.

Un total de 3.3 millones de costarricenses estaban convocados a las urnas para elegir al nuevo presidente de entre 13 candidatos y los 57 diputados del Congreso para el periodo 2018-2022.

Ascenso de Alvarado

Alvarado, de 43 años, quien hasta diciembre no pasaba de 3% de apoyo en las encuestas, fue recibido por una multitud de simpatizantes que llegó a saludarlo y tomarse fotos con él cuando acudió a votar en el cantón de Desamparados, al sur de la capital.

“Finalmente tenemos un candidato que comparte nuestros valores”, dijo Delfina Reyes, una maestra pensionada que fue a saludar a Alvarado, cuyo mantra en la campaña ha sido la defensa de “la familia” y los “valores y principios” cristianos.

Por el contrario, ocho mujeres fueron a votar en diferentes mesas vestidas con trajes que recuerdan la serie “The handmaid’s Tale”, que relata una sociedad futurista en la que las mujeres han perdido sus derechos, como una forma de protestar contra lo que consideran “una amenaza fundamentalista”.

Costa Rica también votó este domingo para elegir los 57 diputados de la Asamblea Legislativa.

Religión, corrupción y crimen

Casi 32,000 personas están registradas además para votar en 52 consulados en el mundo.Casi 32,000 personas están registradas además para votar en 52 consulados en el mundo.

Fabricio Alvarado se disparó en las intenciones de voto por su postura contraria al matrimonio homosexual, luego de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos se declarara a favor de ese tipo de uniones, en una opinión emitida el 9 de enero.

El politólogo Felipe Alpízar, director del CIEP, explicó a la AFP que el apoyo al diputado evangélico se explica por la tendencia conservadora de la sociedad costarricense, que en proporción de dos a uno se posiciona contra temas como el matrimonio homosexual, el uso recreativo de la marihuana y el estado laico.

“Puede ser una cosa coyuntural, no necesariamente se va a mantener en el tiempo, pero (esa tendencia) explica buena parte del crecimiento de Alvarado”, comentó Alpízar.

Antes de la opinión de la Corte Interamericana, la elección estuvo dominada por el rechazo a la corrupción, provocado por un escándalo en torno a la importación de cemento chino, que reveló una red de tráfico de influencias en los tres poderes del Estado.

También la inseguridad motivó la intención de voto ante un drástico aumento en el número de homicidios, que en 2017 alcanzó 12.1 por cada 100,000 habitantes, el más alto en la historia del país.

Con esos temas en la agenda, el abogado penalista Juan Diego Castro, del minúsculo Partido Integración Nacional, se perfiló hasta diciembre como el favorito de los electores, pero su discurso de mano dura se agotó en la recta final de la contienda.