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  • EFE

El matrimonio entre personas del mismo sexo ha sido el eje de un debate en el que se ha pedido evolucionar sobre esa definición tradicional que solo acoge la unión entre hombre y mujer.

En este foro, el fundador del movimiento por la inclusión y la diversidad sexual "Visibles", Luis Eduardo Barrueto, se cuestionó a quién sirve esta institución "rígida" y aseguró que todos tienen derecho a aspectos tan naturales y diarios como las herencias, la salud o los impuestos, que se garantizan con esta unión.

Asimismo, profundizó que cuando se cuestiona el origen primario de esta unión, supuestamente conformada por un hombre y una mujer, no se incluía otros tipos que han ido surgiendo con el tiempo, como las unidades familiares que constituyen, por ejemplo, las familias adoptivas.

"Reducir la definición de matrimonio a esa que protege el factor de la procreación y la estabilidad no refleja la diversidad de familias y no solo hablamos de diversidad sexual", explicó Barrueto, quien insistió en la necesidad de trascender de ese enfoque en el que el matrimonio "está para dar más bebés a la sociedad".

Por su parte, Priscilla Guerra, filósofa y docente, dijo que el matrimonio no es algo civil porque precede a los marcos legales e hizo referencia a un supuesto "orden natural" sobre la unión entre hombres y mujeres.

"Al amparo de nuestras libertades civiles todos podemos formar la familia que queramos, pero buscar el amparo Estatal ni es lógico ni aporta a esa estructura como el matrimonio", añadió Guerra, quien reconoció que no existe una "familia perfecta", pero sí "un ambiente perfecto"."No podemos pedir a la ley que nos equipare como iguales en situaciones no iguales", enfatizó la docente al referirse a que no conforman un matrimonio que garantice la descendencia como al Estado le gusta proteger.

Este debate se produce después de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) emitiera el 9 de enero una opinión consultiva a solicitud de Costa Rica acerca de los derechos de la comunidad LGBTI (Lesbianas, Gais, Bisexuales, Transgénero e Intersexuales) en la que dice que los estados tienen la obligación de garantizar el matrimonio a las parejas del mismo sexo.

Actualmente, el matrimonio homosexual es legal solo en una veintena de los 193 países reconocidos por la ONU, entre los que se encuentran siete americanos: Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Estados Unidos, México y Uruguay.