•   San José, Costa Rica  |
  •  |
  •  |
  • ACAN-EFE

El mandatario de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, defendió hoy las giras de trabajo que ha realizado las últimas semanas a comunidades rurales, tras recibir críticas de partidos de oposición que consideran que está favoreciendo la campaña presidencial del candidato oficialista.

"Como presidente de la República tengo un mandato muy claro por parte de los costarricenses, que no es otro más que gobernar con honestidad y eficiencia hasta el último día de esta administración", afirmó Solís en un comunicado.
Según el mandatario, "la mejor forma que hemos encontrado para dar cumplimiento a esta voluntad, es la de recorrer el país devolviendo al pueblo su aporte al erario público, el dinero que pagan mediante sus impuestos, con obras, con infraestructura y programas".

La oposición política se ha quejado de que estas giras del mandatario se han llevado a cabo mientras el país está inmerso en una campaña política, primero para los comicios presidenciales del pasado 4 de febrero y ahora para la segunda ronda del 1 de abril.

Las leyes de Costa Rica prohíben al presidente y al resto de funcionarios de Gobierno participar en la campaña política.

El candidato del oficialista Partido Acción Ciudadana, el periodista y politólogo Carlos Alvarado, disputará la segunda ronda electoral con el predicador evangélico del conservador Partido Restauración Nacional, Fabricio Alvarado, para definir al sucesor de Solís que gobernará de 2018 a 2022.

El mismo Fabricio Alvarado ha acusado al presidente de que con sus giras está haciendo campaña en favor del candidato oficialista.

La Casa Presidencial detalló hoy que en 2014 el presidente Solís hizo 29 giras a las siete provincias del país; en 2015 fueron 41; en 2016, 29; en 2017, 30, y en lo que va de 2018 han sido 12.

El ministro de Comunicación, Mauricio Herrera, informó hoy que antes del próximo 8 de mayo, cuando termine el Gobierno de Solís, hay en agenda 18 giras más en el país.

Según el Gobierno, muchas de estas visitas tienen como propósito entregar obras a las comunidades que recientemente se han visto afectadas por desastres naturales como el huracán Otto, en 2016, y la tormenta tropical Nate en 2017.

"No es para nada extraño que continuemos con este impulso durante los siguientes meses. Consideramos que esto es parte natural de las funciones que ha venido desempeñando el Gobierno de la República, sobre todo en zonas históricamente rezagadas", concluyó el ministro Herrera.