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  • EFE

El Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana (Idhuca) pidió hoy que las medidas "extraordinarias" de seguridad, aplicadas en la cárceles con pandilleros, no sean ampliadas porque "generan una clara violación a los derechos humanos".

El director del Idhuca, el español José María Tojeira, señaló que "bajo una óptica de derechos humanos creemos que no se deben ampliar las medidas extraordinarias, ya que son una flagrante violación de los derechos humanos".

Tojeira aseguró que en el país centroamericano deben de haber medidas "ordinarias" de mayor eficacia, pero "no métodos extraordinarias que atenten contra la vida de cualquier ser humano".

"No se trata de defender a los delincuentes, lo que queremos es que se respeten los derechos humanos de todos los habitantes de este país, independientemente de su condición", destacó el jesuita.

El pasado 25 de enero, el ministro de Seguridad de El Salvador, Mauricio Ramírez, pidió al Congreso la ampliación hasta abril de 2019 de una serie de medidas "extraordinarias" de seguridad en las prisiones para combatir a las pandillas, pese a las críticas que éstas han recibido desde la ONU.

El Gobierno atribuye a estas medidas la reducción de los asesinatos en 2016 y 2017, las cuales estuvieron acompañadas de un mayor despliegue militar, el endurecimiento de los operativos policiales y la creación de un comando elite de 1.000 elementos para dar caza a columnas armadas de pandilleros en la zona rural.

El país centroamericano, que en 2015 registró el año más violento de su historia reciente con 5.280 muertes violentas, computó bajas en la cifra de asesinatos del 20,7 por ciento y 25 por ciento en 2016 y 2017, respectivamente.

Pese a estás reducciones El Salvador es uno de los países más violentos del mundo con tasas de asesinatos de 103, 81,7 y 60 por cada 100.000 habitantes en 2015, 2016 y 2017, muertes atribuidas principalmente al accionar de la Mara Salvatrucha (MS13) y Barrio 18