•   San José, Costa Rica  |
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  • EFE

Investigadores de la Universidad de Costa Rica (UCR) llevan a cabo un estudio en las aguas del Pacífico que rodean la paradisíaca Isla del Coco con el fin de entender mejor el comportamiento y los hábitos del tiburón tigre (Galeocerdo cuvier), así como calcular su población.

El biólogo especializado en Ecología y comportamiento de Tiburones del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (Cimar) de la UCR, Mario Espinoza, es quien lidera este estudio cuya primera etapa consiste en utilizar vídeos y fotos para identificar individuos.

Esta primera fase, que es posible gracias a cámaras propias del proyecto y a fotos y vídeos aportados por buzos, concluirá dentro de unos 4 meses y hasta el momento se han logrado identificar 10 individuos de tiburón tigre con sus características únicas, dijo Espinoza a Acan-Efe.

La siguiente etapa de la investigación será colocar marcadores en los animales para darles seguimiento por satélite y determinar sus rutas y desplazamientos.

"El estudio trata de mejorar nuestro entendimiento de la población de tiburones tigre en la Isla del Coco. Queremos saber más o menos cuántos tiburones hay, dónde está, si es en sitios específicos o en toda la isla; si su abundancia ha cambiado, si están presentes todo el año o hay épocas donde se ven más", comentó Espinoza.

El experto explicó que esta investigación ha sido motivada por el ataque de un tiburón tigre que sufrió una turista estadounidense de apellido Bhandari, quien murió mientras buceaba en diciembre pasado en aguas del Parque Nacional Isla del Coco.

La estadounidense presentaba graves laceraciones en sus extremidades que le ocasionaron la muerte.

Este tipo de ataques es considerado raro y ha sido el único que se ha registrado en la Isla del Coco, situada en el Pacífico a unos 500 kilómetros de la costa costarricense y declarada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad desde 1997.

"A raíz de lo que pasó con el accidente de la buceadora nos interesa entender el comportamiento del tiburón para elaborar protocolos de buceo e informar a los guardaparques y tour operadores", dijo Espinoza.

El biólogo aseguró que en la actividad de buceo siempre existe algún riesgo, por lo que el estudio pretende identificar las épocas y sitios donde son más comunes los tiburones tigre para reducir el peligro.

Espinoza aclaró que el tiburón tigre no es una especie particularmente agresiva hacia los humanos, pero es una de las tres que se ha asociado a ataques junto al tiburón toro, que también habita en aguas de la Isla del Coco, y del tiburón blanco, cuyo hábitat es otro.

El tiburón tigre puede llegar a medir entre 5 y 6 metros de longitud, tiene una dieta muy variada que va desde peces y tortugas hasta aves.

Según el biólogo, esta especie suele alimentarse cerca de la superficie, por lo que los ataques a humanos que se le han atribuido en el mundo suelen ser porque confunden la silueta de algún surfista, un buzo o un nadador con una presa.

"No es una especie agresiva y hay que entender que los humanos somos los que invadimos su ambiente", declaró el biólogo.

Las aguas de la Isla del Coco son un verdadero paraíso para el buceo por su gran variedad de especies que van desde tiburones ballena, tigre, toro y martillo, hasta rayas, peces, corales, entre muchos otros.

Desde hace unos 25 años es frecuente que empresas turísticas lleven hasta la isla a turistas atraídos por el buceo y el de diciembre pasado es el único ataque que ha sido reportado.

Espinoza comentó que a partir del año 2005 aumentaron en la zona los avistamientos de tiburón tigre, pero que no es posible determinar si eso se debe a que hay más individuos o que es más fácil notarlos.