•   San José, Costa Rica  |
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  • EFE

El viceministro costarricense de Relaciones Exteriores, Alejandro Solano Ortiz, hizo hoy un llamamiento a la comunidad internacional a trabajar para fortalecer el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

"Hacemos un respetuoso llamado a la comunidad internacional a no ser indiferente ante desafíos que nos impone la historia y a trabajar conscientemente por el fortalecimiento del multilateralismo, en particular del Consejo de Derechos Humanos y de sus mecanismos", afirmó durante su intervención ante este órgano.

Solano Ortiz señaló que en el actual contexto "es fundamental preguntarnos qué papel juega este Consejo en la promoción y la protección de los derechos humanos, y sobre todo en la prevención de la violación de los mismos".

"Ahora más que nunca la acción del Consejo debe ser valiente y decidida, siguiendo los principios básicos que incentivaron su creación: la paz, el diálogo, la cooperación, la libertad, la justicia y el progreso", afirmó el vicecanciller.

En opinión de Costa Rica, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU "no es un ente abstracto", sino "la suma de acciones individuales de todos los países".

"Por tanto, tenemos un deber con las víctimas de violaciones que nuestra conducta colectiva en este foro esté garantizando el impacto, la relevancia, la efectividad y la visibilidad", indicó.

Costa Rica aboga por un Consejo "ágil y valiente, que funcione apropiadamente en clara y estrecha coordinación con los otros mecanismos de derechos humanos", sostuvo.

"Una mayor articulación entre todas las estructuras tendrá un impacto directo en la prevención de los conflictos", explicó Solano Ortiz, quien añadió que la relevancia del Consejo también "pasa por que éste asuma su mandato de transversalizar los derechos humanos en todo el sistema de la ONU", explicó.

El vicecanciller costarricense destacó además que el Consejo no puede dejar en la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU "la defensa y el apoyo político a los mecanismos" que los países acuerden y no pronunciarse sobre violaciones.

"Las dos primeras décadas del siglo XXI han transcurrido en una coyuntura de violencia, conflictos interestatales, de aumento de odio y de intolerancia y de violaciones sistemáticas de derechos humanos en muchos rincones" del planeta, dijo.

"¿Por qué el sistema internacional continúa fallando en la prevención de nuevos conflictos? ¿Qué acciones estamos tomando los Estados?", se preguntó Solano Ortiz.

"Este Consejo debe tener como norte el clamor de millones de personas que se encuentran en zonas de conflicto, abandonaron sus pueblos, hogares y familias" o se vieron damnificados o desplazados por desastres naturales, que no tienen acceso a la salud, la educación o el empleo, que sufren discriminación o no tienen acceso al ejercicio libre de sus derechos, sostuvo.

"El Consejo debe canalizar la voz de todos ellos", recalcó.