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  • EFE

Lo que empezó como una "locura" de un grupo de científicos se ha convertido en "Irazú", el primer satélite hecho en Costa Rica y que ya está listo para viajar al espacio, hacer historia y recopilar información que ayude a comprender mejor los efectos del cambio climático en los bosques.

"Cuando se fundó ACAE en el 2009 y se planteó que Costa Rica podía hacer un satélite, sonaba como una locura. Ya han pasado casi 8 años y ver el proyecto materializado, con todas sus pruebas superadas, es un sueño hecho realidad", dijo a Acan-Efe el gerente de proyectos de la Asociación Centroamericana de la Aeronáutica y el Espacio (ACAE), Luis Diego Monge.

La historia tiene reservado el próximo 2 de abril para que el "Proyecto Irazú" sea lanzado hacia la Estación Espacial Internacional, desde donde, en una fecha aún por definir, se pondrá en órbita el nanosatélite. Ese día el dispositivo viajará al espacio desde Cabo Cañaveral en un cohete Falcon 9 de la empresa SpaceX.

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"Es un día histórico no solo para Costa Rica, sino también para Centroamérica porque vamos a entrar a formar parte de la carrera espacial. Después del 2 de abril habrá una estrella más en el firmamento y fue hecha por costarricenses", expresó Monge.

El satélite fue enviado en octubre pasado al Instituto Tecnológico de Kyushu (Kyutech) de Japón, donde superó una serie de pruebas técnicas en un laboratorio que simula las condiciones del espacio.

El "Proyecto Irazú" es un nanosatélite de alrededor de un kilo de peso, cuyo objetivo será monitorear el cambio climático mediante la transmisión de datos de crecimiento forestal, variables ambientales y carbono en los bosques tropicales del norte de Costa Rica.

"Vamos a medir el crecimiento de los árboles para ver cómo se correlaciona la fijación de carbono con las variables ambientales. Es un conocimiento científico que va a ser de gran valor para tener un país carbono neutral, un país más verde", explicó Monge.

Se espera que el satélite recopile información dos o tres veces al día durante al menos seis meses, periodo que podría extenderse a casi dos años dependiendo de las condiciones que enfrente en el espacio.

El dispositivo se conectará a una estación remota ubicada en la sede del estatal Instituto Tecnológico de Costa Rica (Tec) en San Carlos, provincia de Alajuela (norte), donde se ubicarán una serie de sensores y antenas.

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El satélite enviará los datos recopilados a una estación en tierra situada en el campus principal del Tec, en la ciudad de Cartago (centro), que funcionará como centro de operaciones del proyecto y donde los especialistas estudiarán la información.

Según los expertos, estos nanosatélites son la nueva ola en el desarrollo de la ciencia y por ser dispositivos de bajo costo permiten que países en vías de desarrollo tengan sus propios satélites.

Este proyecto es una iniciativa de la ACAE, con la colaboración de unos 3.000 donantes, el Tec, empresas privadas y el Gobierno de Costa Rica.

El ensamblaje del satélite contó con el apoyo del Tec y de la empresa Moog Medical, la cual facilitó un cuarto especial dedicado al desarrollo de dispositivos médicos y que también hizo la exportación del satélite desde Costa Rica hacia Japón.

La ACAE efectuó en 2016 una campaña abierta al público y empresas en la que logró recaudar 82.000 dólares para la compra de las piezas, el ensamble del dispositivo y para costear algunos gastos con miras al lanzamiento.

Otro de los objetivos del proyecto fue formar y desarrollar las capacidades de los profesionales y estudiantes costarricenses para llevar a cabo misiones espaciales.

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"El satélite demuestra la capacidad que hay en el país a nivel técnico y de lo que somos capaces cuando nos unimos, porque el proyecto es conjunto de la ACAE con el Tec, pero también participaron empresas privadas, instituciones del gobierno y la sociedad civil mediante 3,000 donantes", afirmó Monge.

El experto aseguró que con este proyecto ACAE se ha puesto "la barra muy alto", pero con la convicción de que trabajar por el desarrollo de la industria aeroespacial en Costa Rica es el camino correcto.

"Esta es una carta de presentación para las empresas que quieran venir acá y para promocionar a las empresas costarricenses en el extranjero con la capacidad de nuestros profesionales en una industria multimillonaria de la que estamos demostrando al mundo que Costa Rica se merece una tajada", manifestó Monge.