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  • EFE

Varios organismos se reunieron hoy para exponer los principales retos ambientales que enfrenta la Costa Sur de Guatemala, zona ahora considerada como una de las más vulnerables del país frente al cambio climático, por lo que implementarán un programa especial.

La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) o asociaciones como Rainforest Alliance, permitirá conocer los distintos ejes en torno a los cuales se desarrolla el plan gubernamental.

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El objetivo principal es "reducir la vulnerabilidad e impactos ante el cambio climático sobre los medios de vida de la población local", así como implementar "la conservación de los ecosistemas".

Para proteger las zonas más vulnerables de la costa pacífica el plan se pondrá en marcha en 17 municipios de 6 departamentos, sumando 12 millas náuticas y 3 kilómetros de tierra desde la frontera mexicana hasta la frontera con El Salvador, para una superficie de 649.385 hectáreas en total.

Se consideran prioritarias la conservación y la restauración de los ecosistemas nacionales, como las tortugas marinas y las manglares.

Esto, representa unas 300.000 personas repartidas en 300 comunidades que sufren de los efectos del cambio climático en su entorno. Sin embargo, además de los habitantes de la zona, el plan toma en cuenta la situación precaria de las 1.505 especies animales y vegetales que pueblan el área, dividiendo el programa en 6 ejes principales que engloban los problemas socioeconómicos y naturales.

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Las proyecciones climáticas alertan de una acidificación del mar, un calentamiento en dos grados del agua (ahora entre 0,71 y 0,96 grados centígrados) y cambios en los patrones de lluvia, por lo que este programa busca, a largo plazo, restablecer el equilibrio ambiental de la zona. En primer lugar, se consideran prioritarias la conservación y la restauración de los ecosistemas nacionales, como las tortugas marinas y las manglares.

También se pone énfasis en el fortalecimiento frente al cambio climático al sector pesquero artesanal y acuícola, y en la agricultura "climáticamente inteligente".

En un punto de vista social, se prevé cuidar más del bienestar humano y estar atento a las necesidades básicas de las poblaciones que viven en la zona, además de establecer un ordenamiento territorial regional y fortalecer la Gobernanza, considerando a "todos los grupos y sectores de la sociedad, principalmente los más desvalidos y la participación consciente y equitativa de las mujeres". Y es que la "vulnerabilidad de los sistemas naturales y de la población" están relacionados e influyen en el bienestar mutuo de los dos grupos, explicó Óscar Rojas, el director de Rainforest Alliance.

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Este plan se desarrolla en un contexto mundial en el que Guatemala sigue siendo uno de los países más vulnerables a los efectos del cambio climático en el mundo. Según los últimos datos, en el año 2016 se emitieron 18,44 millones de toneladas de dióxido de carbono, siendo el transporte el mayor emisor.