•   Ciudad de Guatemala, Guatemala  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Las autoridades guatemaltecas pretenden cambiar el convulso sistema de correccionales de menores convertidos en centros de reclutamiento de pandillas y escenario de motines mortales, informó este miércoles el presidente Jimmy Morales.

El nuevo modelo, basado en la aplicación de estudios académicos y oficios creado en República Dominicana, se empezará a implementar en un nuevo centro que se inició a construir en el este de la capital y se espera tener listo a finales del año, detalló Morales.

Liberan a protestantes que estaban detenidos

El Centro Especializado de Reinserción (CER) y Casa Intermedia, que cuenta con el apoyo de Estados Unidos, se construye en el complejo donde funcionaba el Hogar Seguro Virgen de la Asunción, un refugio estatal para menores con protección judicial donde el 8 de marzo de 2017 murieron quemadas 41 niñas que protestaban por malos tratos y abusos sexuales.

"Nuestros centros se han convertido incluso en lugares de reclutamiento de pandillas y es triste pero es una realidad", señaló el gobernante guatemalteco.

De cada 100 jóvenes que pasan por las correccionales, un tercio reincide en delitos y regresa a los reformatorios, agregó el subtitular de la Secretaría de Bienestar de la Presidencia, Carlos Molina.

"Nuestro objetivo es reducir el número de adolescentes que reinciden en la sociedad. Esto tendrá un efecto de disminución de la violencia", declaró el funcionario al explicar que se atenderán a 400 menores inicialmente en el centro pero se tendrá influencia en los más de 2,000 que están a cargo de la secretaría.

Jefe de cárceles salvadoreños niega que se vulneren derechos humanos de reos

Las correccionales guatemaltecas han sido escenario de motines con saldo de internos y custodios muertos. Uno de los reformatorios donde ocurren más incidentes es el Centro Juvenil de Privación de Libertad para Varones II, conocido como "Las Gaviotas", en el sur de Ciudad de Guatemala.

Las pandillas dedicadas a la extorsión y el sicariato son unas de las principales causas de la ola de violencia en este país centroamericano, donde el año pasado murieron unas 15 personas cada día.