•   Tegucigalpa, Honduras  |
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  • EFE

Transportistas del servicio urbano e interurbano, lo mismo que de taxis, iniciaron hoy un paro, que no ha sido general, exigiendo una rebaja de 23 lempiras (unos 95 centavos de dólar) al galón (3,8 litros) de combustible, luego de no lograr un acuerdo de tarifas con las autoridades del Gobierno.

El paro parcial inició en varias ciudades del país, entre ellas Tegucigalpa, la capital, y San Pedro Sula, la segunda más importante, hacia las 08:00 hora local (14:00 GMT).

En Tegucigalpa, decenas de taxis fueron atravesados en calles del centro de la ciudad para impedir la circulación de vehículos particulares, mientras que en otros sectores autobuses urbanos fueron aparcados a orillas de bulevares.

Algunas empresas del transporte interurbano también paralizaron sus unidades. Los transportistas han venido exigiendo en las últimas semanas un incremento a la tarifa del servicio, lo que ha sido rechazado por el Gobierno y repudiado por los usuarios, que consideran que el alza que pretenden es desproporcionada.

Aducen además que ya no pueden con el alto coste de los combustibles y de los repuestos para sus unidades.

El miércoles, los transportistas tampoco aceptaron una fórmula que habían venido negociando con el Gobierno que implicaba un incremento de tarifa, pero no en la proporción que exigen.

Uno de los representantes de los taxistas, Víctor Aguilar, dijo a los periodistas que con la rebaja de 23 lempiras al combustible "ganamos todos".

El ministro de la Presidencia, Ebal Díaz, quien ha venido participando en las pláticas con los transportistas, enfatizó que la posición del Gobierno es la de que el usuario "no sea castigado".

El presidente de la Asociación de Consumidores y Usuarios de Honduras, Adalid Irías, indicó que no se justifica el aumento que pretenden los transportistas porque es "muy alto" y el servicio que brindan es de "pésima calidad".

En Tegucigalpa las Fuerzas Armadas de Honduras también pusieron a disposición de los usuarios varios de sus autobuses para movilizarlos en caso de que el servicio urbano se paralice totalmente.

Además, decenas de policías se han apostado en las salidas de la ciudad para desalojar a los manifestantes en caso de que pretendan impedir la circulación.

También disponen de grúas para quitar las unidades del transporte que con las que se intente cerrar las calles de salida hacia el norte, sur y oriente del país. Se desconoce si los directivos del transporte buscarán hoy reunirse de nuevo con las autoridades gubernamentales para buscar una salida al problema.