•   San José, Costa Rica  |
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  • EFE

El impulso a una reforma fiscal que pretende paliar el creciente déficit de Costa Rica, ha acaparado la atención del presidente Carlos Alvarado en sus primeros 100 días en el cargo, que se cumplen hoy, en los que también han figurado temas como la inmigración nicaragüense y el matrimonio igualitario.

El déficit fiscal viene en crecimiento sostenido en Costa Rica desde el 2008 y el de Alvarado es el cuarto Gobierno que impulsa una reforma tributaria.

Los tres anteriores no tuvieron éxito. Al cierre del 2017 el déficit fiscal alcanzó el 6.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y las proyecciones oficiales para el 2018 es que llegará al 7.2 por ciento, lo que además presiona el crecimiento de la deuda, que es del 50 por ciento del PIB.

Alvarado presentó en su primer mes de Gobierno un plan de contención del gasto como una señal para ganar apoyos políticos en la Asamblea Legislativa.

En un principio, el proyecto buscaba recaudar al menos el 2.2 por ciento del PIB mediante la creación de la renta global, cambios en el impuesto de la renta, la renta de capital y la conversión del Impuesto de Ventas en uno de Valor Agregado (IVA), con la misma tasa de 13 por ciento pero ampliando la base de productos y servicios.

La discusión tomó tintes más urgentes el pasado 31 de julio cuando el Gobierno envió al Congreso un presupuesto extraordinario por 600,000 millones de colones (1,052 millones de dólares o 1.7 por ciento del PIB) para hacer frente a pagos de deuda interna del segundo semestre del año.

El envío de este presupuesto extraordinario obedece a que los montos incluidos en el presupuesto ordinario de 2018, presentado por el gobierno de Luis Guillermo Solís, quien terminó su mandato de cuatro años en mayo pasado, "resultaron insuficientes", indicó el Ministerio de Hacienda.

Sectores políticos y empresariales han reconocido la necesidad de la reforma tributaria, pero exigen al Gobierno también reformas estructurales para reducir los gastos, especialmente en los salarios del sector público.

Los sindicatos han anunciado su oposición a la reforma fiscal, porque considera que afecta a las clases medias y bajas, así como a cualquier iniciativa que reduzca salarios.

"Sobre lo fiscal, si no tenemos claridad de estabilidad macroeconómica, lo demás está comprometido. En la elección de qué es lo más importante, necesitamos tocar aquello que nos permite proteger a todas las personas para desarrollar luego otros temas", afirmó este jueves el presidente costarricense.

Los cien días de Alvarado han estado también marcados por un flujo importante de nicaragüenses a causa de la crisis sociopolítica que afecta a ese país desde abril pasado por las protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega.

Al menos 10,000 han solicitado refugio en Costa Rica. Costa Rica ha habilitado dos albergues para migrantes, ha solicitado apoyo de organismos internacionales, y afirma que está llevando a cabo un trabajo serio para determinar las personas que merecen la condición de refugiado.

El presidente Alvarado y su Gobierno han elevado la voz en foros internacionales acerca de la necesidad de que en Nicaragua se produzca una salida pacífica a la crisis.  El otro gran tema que ha marcado al Gobierno de Alvarado en sus primeros cien días es el de derechos humanos.

La Sala Constitucional declaró el pasado 8 de agosto como inconstitucionales los artículos de leyes que impide el matrimonio entre personas del mismo sexo, pero dejó vigentes las normas por 18 meses para que el Congreso legisle.

Tras ese fallo, Alvarado envió al Congreso un proyecto de ley sobre matrimonio igualitario y otro sobre uniones civiles, pero los sectores políticos conservadores ya han anunciado que impedirán cualquier iniciativa que avale el matrimonio.

En cuanto al aborto terapéutico, que es legal en Costa Rica desde la década de 1970, este no se aplica por falta de un protocolo que Alvarado prometió desarrollar y del que ha dicho que no es una prioridad por el momento.

El Gobierno de Alvarado también ha logrado avances en proyectos para ampliar carreteras o para un futuro tren rápido de pasajeros, y sobre seguridad, de momento no ha logrado bajar la tendencia al alza de los homicidios.

Carlos Alvarado, del centroizquierdista Partido Acción Ciudadana, estará en el poder hasta mayo de 2022, y ha construido un gobierno que llama de "unidad" por la presencia en puestos claves de figuras de varios partidos políticos.