•   Tegucigalpa, Honduras  |
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  • AFP

El derrocado presidente hondureño Manuel Zelaya acordó este sábado, durante una asamblea de seguidores, iniciar un diálogo con fuerzas políticas y sociales para formar un frente amplio que permita sacar del poder a la "dictadura" del presidente Juan Orlando Hernández.

"Fuera JOH", gritaban, en alusión a las iniciales del presidente Hernández, seguidores de Zelaya que se reunieron en una asamblea celebrada en el gimnasio de una escuela de El Pedregal, sur de Tegucigalpa.

Durante la asamblea, que según estimaciones de la prensa congregó a unas 400 personas, Zelaya preguntó a los líderes de base del izquierdista partido Libertad y Refundación (Libre) --que ondeaban bandera rojo y negro, al son de música de protesta--, si convocaban a un diálogo a distintas fuerzas políticas y sociales. Todos respondieron que sí.

La iniciativa apunta a crear "un proyecto de unidad de las fuerzas sociales y políticas contra la corrupción, por la libertad de los presos políticos, el restablecimiento de la institucionalidad a través de una asamblea nacional constituyente" que redacte una nueva constitución y "sacar a la dictadura del poder", explicó el exgobernante desde un estrado.

Zelaya se manifestó en cambio en contra del diálogo convocado a partir del 28 de agosto por el delegado permanente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Tegucigalpa, Igor Garafulic.

En esa instancia, en la que participarán mediadores de la ONU, estarán presentes representantes de Salvador Nasralla, excandidato presidencial de la desaparecida Alianza de Oposición Contra la Dictadura que fue coordinada por Manuel Zelaya; Luis Zelaya, excandidato del Partido Liberal (PL, derecha), y el presidente Hernández, junto con un delegado del oficialista Partido Nacional (PN, también de derecha).

El objetivo de esta convocatoria es superar la crisis desatada tras las elecciones del 26 de noviembre, cuando decenas de miles de simpatizantes de la alianza encabezada por Nasralla y Manuel Zelaya salieron a bloquear calles reclamando su victoria y denunciando fraude en la reelección de Hernández.

Manuel Zelaya se negó a participar en esos encuentros por considerar que no se puede sentar a negociar con el presidente "usurpador", pero Nasralla sí aceptó, luego de desligarse del excoordinador de la alianza.