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  • EFE

El obispo de la localidad hondureña de Santa Rosa de Copán, Darwin Andino, le pidió hoy al expresidente Manuel Zelaya que se retire de la política, mientras el exgobernante acusó al religioso de violar la ley de Dios y mentir.

"Don Manuel Zelaya Rosales ya no tendría que estar, si él ya gobernó, ya gobernó, y si lo hizo mal allá él", dijo el obispo hondureño al Canal 5 de la televisión local.

El líder religioso instó a Zelaya a que "deje a otros, que aparezcan nuevas caras en Honduras", y aseguró que "muchos políticos están pasados de moda".

Manuel Zelaya, ex presidente de Honduras, calificó al obispo de Santa Rosa de Copán de "mentiroso". Archivo/ END

Los políticos "tienen que dar lugar a los jóvenes que aman a este país", subrayó Andino. El exgobernante "está criticando del gobierno actual y luchó por la reelección, él lo quiso hacer, claro que lo hizo mal, pero él lo intentó y dijo públicamente a mí me gusta esta papada", enfatizó el obispo hondureño.

Zelaya fue derrocado en junio de 2009, cuando intentó establecer una Asamblea Nacional Constituyente para, entre otras reformas, incluir la reelección en la Carta Magna.

Tras las declaraciones del obispo hondureño, el exgobernante acusó a Andino de "violador de la ley de Dios" y de ser un "cura falso".

"Es un sepulcro blanqueado, un cura falso, violador de la Ley de Dios: miente y oculta bajo su sotana los autores del golpe de Estado criminal que me sacaron a balazos y me desterraron", indicó Zelaya en un mensaje en la red de Twitter.

El expresidente hondureño retó al líder religioso a que "presente una sola prueba" en su contra, y señaló que es el segundo obispo que "me ataca este mes", aunque no identificó al otro.

Por su pate, el cardenal hondureño, Óscar Andrés Rodríguez, dijo hoy que el diálogo entre el Gobierno y la oposición no es para buscar poder sino soluciones para superar la crisis en Honduras surgida por el presunto fraude en los comicios generales del 26 de noviembre de 2017.

"El diálogo no es reunirnos para que cada uno quiera imponer su manera de pensar, para eso no perdamos el tiempo; el diálogo es tener el corazón y la mente abiertos a la luz de Dios y debe servir para ver los problemas, no a la luz de los intereses de cada uno, para ver cómo consigue más poder, subrayó Rodríguez.