•   San Salvador, El Salvador  |
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  • EFE

Los miembros de la pandilla Barrio 18 de El Salvador detenidos hoy durante la "Operación Escudo Regional III" obtenían 50.000 dólares mensuales, producto de la extorsión a comerciantes del mercado de La Tiendona, ubicado en la capital, reveló la Fiscalía General de la República (FGR).

La fuente detalló que el grupo de pandilleros de la "clica" Tribu Concepciones Loco, pertenecientes a la Facción Revolucionarios, capturados la madruga de este martes durante la operación que se realizó simultáneamente en El Salvador, Honduras y Guatemala, eran los encargados de cobrar la extorsión para dicha pandilla.

Según el Ministerio Público, esta estructura obtenía 50.000 dólares mensuales por la extorsión, lo que al año significaba un ingreso de más de 600.000 dólares, ya que a los comerciantes también se les exigía "cobros extras en concepto de aguinaldos, por vacaciones de Semana Santa o para el pago de abogados para los compañeros detenidos".

Estas estructuras criminales reclutan a menores de edad, algunos bajo amenaza de muerte. Archivo/END

La Fiscalía informó este martes de que más de 300 pandilleros del Barrio 18 y de la Mara Salvatrucha (MS13) fueron capturados durante el operativo del Triángulo Norte, con el fin de "golpear" las finanzas de estos grupos.

En El Salvador este operativo fue desarrollado por la Fiscalía en coordinación con la Policía Nacional Civil (PNC) y se giraron 501 órdenes de captura, de acuerdo con la información del Ministerio Público.

La fuente señaló que la operación Escudo Regional III comenzó con una primera fase en septiembre de 2017 y se logró la captura de 326 pandilleros, mientras que en la segunda fase el resultado fue la detención de 439 miembros de estas estructuras.

Según las autoridades de seguridad salvadoreñas, las pandillas Mara Salvatrucha (MS13), estructura que Estados Unidos busca eliminar, y Barrio 18 utilizan la extorsión y el narcotráfico al menudeo como una fuente de ingreso para sostenerse.

Estas estructuras criminales reclutan a menores de edad, algunos bajo amenaza de muerte, para labores de vigilancia en sus zonas de control, cobro de extorsiones y sicariato.

Las autoridades también aseguran que las extorsiones son la principal fuente de ingresos para las pandillas, delito que afecta al 22 por ciento de las micro y pequeñas empresas, según un estudio de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES) dado a conocer en 2016.