• Panamá |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

Jóvenes nicaragüenses que viajaron a Panamá a participar en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) con el papa Francisco, se unieron como voluntarios en la logística para el recibimiento y las actividades en las que participará el Papa.

Ligia Teresa López, de 22 años, es la nicaragüense que se encargó de escribir el contenido para el sitio web de la Jornada Mundial de la Juventud.

Para el recibimiento del Papa, trabajó respondiendo a las inquietudes de los usuarios de todo el mundo que consultaban sobre las rutas donde iba a pasar el sumo pontífice.

Tuvo un año de capacitación en la traducción de textos y atención al cliente para que los peregrinos tuvieran la facilidad de la información en el sitio web oficial.

Julio Ruiz.

Trabajó arduamente este 23 de enero cubriendo la llegada del Papa y respondiendo algunas inquietudes que consultaban los peregrinos.

Su turno fue muy agitado, estuvo frente a la pantalla de su ordenador tecleando desde las 2:00 de la tarde hasta las 12 de la medianoche, escribiendo sobre los detalles de la llegada de Francisco a la Ciudad de Panamá.

Desde enero de 2018 se preparó para la llegada del Papa, estudiando las calles de la ciudad de Panamá.

Confiesa que los nicas voluntarios han demostrado mucha energía y entrega para que la llegada del Papa se llevara en total orden, en especial desde la comunicación, en lo que se esforzaron para que los demás católicos, que no pudieron asistir, estuvieran informados sobre cada instante.

Para lograr trabajar en la logística de comunicación se inscribió con un año de anticipación de forma autónoma, sin representar a un grupo católico.

Casi desiste de continuar en el equipo, ya que la crisis sociopolítica que vive Nicaragua, la angustió y la hizo dudar de participar.

Dijo que la oración la mantuvo firme. Después de la experiencia de la llegada de Francisco, donde entregó todas sus fuerzas y conocimientos, consideró que tomó la decisión correcta.

“Para la llegada del Papa me preparé profesionalmente. Aunque la dinámica del evento hizo que participara más de la oración, los voluntarios nicas hemos sido muy luchadores, hemos estado preocupados por nuestro país. Dios nos ha dado fuerza para ayudar a los peregrinos”, dijo Ligia.

La nicaragüense expresó que ser parte del voluntariado de la JMJ en la llegada del Papa fue la experiencia de su vida, porque trabajaba y participaba de la comunidad católica en misas, confesiones y encuentros de voluntarios.

Preparado con la oración

Julio Ruiz, joven nicaragüense de 22 años, dijo que él se preparó como voluntario orando fuerte por la paz de Nicaragua.

Señaló que se sintió triste porque muchos amigos pinoleros tenían planificado venir, pero no pudieron por falta de recursos económicos.

Justin Jiménez.

“El voluntariado es muy especial porque el evento lleva la misión de ayudar al Papa recibiendo a los peregrinos. Trabajamos con la idea de transmitir el espíritu misionero de la JMJ y nos hemos preparado desde hace un año”, relató Ruiz.

Ruiz trabajó en la atención de los peregrinos desde las redes sociales. Su función fue compartir fotografías sobre la llegada de Francisco a una zona de Panamá que se llama Vía Brasil, donde el pontífice saludó muy de cerca a los católicos que viajaron en su encuentro.

“En social media nos dividimos en muchos equipos. Hay equipos de reportaje de calle, que compartieron fotos al instante. Otros produjeron fotografías profesionales, diseño, transmisión y redes sociales. En mi caso me encargué de contestarle las consultas que surgieron desde las historias de Instagram de la JMJ. Esa fue mi misión”, dijo Julio.

Justin Jiménez, de 23 años, trabajó como voluntaria de la JMJ en punto de información. Fue capacitada como orientadora de peregrinos sobre las rutas que iba a tomar Francisco luego de su llegada a Panamá.

“Me encargué de dar información a los peregrinos que tenían inquietudes sobre dónde solicitar comida, dar direcciones para que no se perdieran y darles horarios sobre las actividades religiosas programas”, explicó Jiménez.

Jiménez tiene más de dos semanas en Panamá, preparándose para recibir a todos los peregrinos encaminados a encontrarse con el papa Francisco.