•   Tegucigalpa, Honduras  |
  •  |
  •  |
  • EFE

El excomisario hondureño José Alex Castellanos se entregó este martes a la justicia de su país, que lo acusa de cohecho y asociación ilícita en un caso de sobornos que involucra al comisionado de la Policía Lorgio Oquelí Mejía.

Castellanos se presentó de forma voluntaria a las instalaciones de un juzgado de la capital hondureña, que dictó su detención judicial, indicó el Ministerio Público de Honduras.

El juzgado programó la audiencia inicial del acusado para el día 14, señaló en Twitter el poder Judicial del país centroamericano.

La Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) vincula al excomisario a una red criminal presuntamente dirigida por el comisionado Lorgio Oquelí Mejía, a quien las autoridades hondureñas buscan y en octubre de 2018 le congelaron más de una treintena de bienes para que no puedan ser vendidos ni traspasados.

Por este caso, la exagente Mileydi Edinora Moreno y el policía Juan José Hernández también se presentaron de forma voluntaria en octubre de 2018 y fueron enviados a prisión por los delitos de cohecho y asociación ilícita.

Además, el ex subcomisionado de la Policía José Elías Bustillo y los agentes José Rolando Chávez y Mairon Nahomed Ibarra, cumplen prisión preventiva desde el 16 de octubre.

Según investigaciones, entre 2012 y 2015 miembros de la Policía hondureña asignados al departamento de Choluteca (sur), fronterizo con Nicaragua, solicitaban dinero a transportistas a cambio de que les permitieran trasladar ganado sin ningún inconveniente "constituyendo tal acto como soborno".

"Estos cobros ilegales se intensificaron cuando el comisionado investigado (Lorgio Oquelí Mejía) fue nombrado como jefe departamental de la Policía en Choluteca", señala la investigación.

Añade que los pagos se hacían "en efectivo y provenían del dinero que manejaban los ganaderos, mismo que se entregaba en los diferentes puntos de control, entre ellos Pavana, El Triunfo, Namasigüe y en algunas ocasiones en las instalaciones de la Asociación de Ganaderos de Choluteca (Agach)".

Los policías crearon una "estructura criminal" para exigir el pago de sobornos después de que Oquelí Mejía fue nombrado jefe de la Policía en Choluteca, señalan las autoridades hondureñas.

La banda era integrada por miembros de la Unidad Departamental de Prevención y la Dirección de Servicios Especial de Investigación, de acuerdo con el Ministerio Público de Honduras.