•   San José, Costa Rica  |
  •  |
  •  |
  • EFE

El presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, aseguró este jueves en su primer informe anual de labores ante el Congreso, que Costa Rica estuvo "al borde de la quiebra", pero que el país logró resolver el problema con una reforma tributaria.

"Estuvimos al borde de la quiebra, pero Costa Rica fue capaz de tomar una decisión valiente, un cambio difícil pero necesario", afirmó el presidente.

Alvarado agradeció a los diputados y a otros actores por el apoyo que le dieron a la reforma fiscal, la cual fue aprobada en diciembre pasado en medio de una extensa huelga de sindicatos que se oponían a la iniciativa porque, a juicio de ellos, empobrecerá a la mayoría de la población.

"En otros países del mundo, no atender los problemas fiscales, o hacerlo de manera radical, derivó en cierre de ministerios, despidos, reducción de la inversión social o pérdida de los ingresos reales de las personas. En Costa Rica eso no ocurrió. Y eso dice mucho", expresó el mandatario.

El Presidente de la República de Costa Rica, Carlos Alvarado. EFE/END.

Alvarado aseguró que "resolver el tema del déficit fiscal cumplió el objetivo de proteger el Estado Social de Derecho de Costa Rica y proyectar su existencia en el futuro".

En diciembre pasado, el Congreso aprobó una reforma tributaria que se está implementando paulatinamente en 2019 y que según el Banco Central reduciría el déficit en 3.7 puntos del producto interno bruto (PIB) al año 2022, con un impacto mayor en los años siguientes.

El déficit fiscal de Costa Rica fue del 6% del PIB en 2018. Con la reforma, la deuda alcanzaría su punto máximo hacia el año 2023 al ubicarse en alrededor del 65% del PIB para comenzar a decrecer a partir de 2024, de acuerdo con las proyecciones del Banco Central.

La reforma tributaria tiene como punto principal la conversión del impuesto de ventas del 13% en uno de valor agregado (IVA) de la misma tasa, que grava más productos y servicios.

El plan también incluye cambios en el impuesto sobre la renta, una regla fiscal y otras medidas para contener el gasto como la reducción de pluses salariales en el sector público.

"Hace un año me comprometí a proteger a Costa Rica frente al riesgo inminente de una crisis económica y social debido al déficit fiscal tan alto. Este problema lo arrastramos por más de una década y fue hasta hace poco la principal amenaza para nuestro país", declaró Alvarado.

El Presidente de la República de Costa Rica, Carlos Alvarado, da su discurso de Rendición de Cuentas del primer año de gobierno. EFE/END.

El mandatario señaló que si no se aprobaba la reforma tributaria la crisis hubiera "afectado a todas las personas, principalmente a las más pobres", y que sus impactos en la devaluación, la inflación, el desempleo o la inversión en programas sociales "habrían sido una tragedia y un retroceso histórico".

Alvarado indicó que el déficit primario (que no incluye intereses sobre la deuda) alcanzó el 2.4% en 2018 y que con la reforma fiscal irá en descenso hasta llegar a 2.1% en 2019, y 1.2% en 2020.

"Al terminar este gobierno el país no tendrá el problema de un déficit fiscal creciente como el que nos tocó afrontar", aseguró.